CÓMO BATALLAR POR NUESTRA SANIDAD – Parte 2 –

 

Importante: Si no has leído la Parte 1, puedes hacerlo ahora entrando en el siguiente enlace:

https://restorationnations.com/como-batallar-por-nuestra-sanidad-parte-1/

La Palabra de Dios nos dice en Efesios 4:11-12 que Dios puso a los líderes espirituales para perfeccionar o equipar a los creyentes. Nuestra misión como siervos del Señor es discernir el corazón de Dios para entender los tiempos y proveer las herramientas espirituales indicadas para ser utilizadas por todos en el momento oportuno, mayormente cuando estamos solos en la semana.

Todos bien sabemos lo que ha sucedido en los últimos años a nivel mundial con el tema de la salud, donde hemos sido sacudidos por una pandemia que ha dejado secuelas permanentes en muchos, y en el peor de los casos la muerte prematura.

Viendo las cosas espiritualmente, en realidad lo que ha sucedido revela una estrategia del enemigo de nuestras almas como lo dice Juan 10:10 “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir” y esto lamentablemente el enemigo lo ejecuta utilizando a las enfermedades. Vivimos en un mundo enfermo y como vienen las cosas nadie puede negar que podríamos estar próximamente involucrados en otra pandemia… sumados a los espíritus de enfermedad que se encuentran diseminados por todos lados para impedir que la gente reciba a Cristo.

La buena noticia es que el pasaje de Juan 10:10 no termina en “matar y destruir”, sino que dice “yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”

Si tuviéramos que parafrasear este pasaje, relacionándolo a lo que vamos a tratar hoy podríamos leerlo como sigue: “el ladrón de la salud, el diablo, viene para matar y destruir el cuerpo, pero yo, el Sanador y proveedor de salud, he venido para que tengan vida (salud divina) y la tengan en abundancia.”

Por todo lo que acabo de mencionar, quiero compartir una de las formas espirituales que existen de batallar por nuestra sanidad y para la restauración de nuestra salud. Existen varias formas pero quiero enfatizar una especial.

Lo que voy a compartir  es algo simple (y poderoso): leer, declarar o confesar a viva voz los pasajes bíblicos donde se menciona la salud y sanidad divina. Mi idea es que a medida que los vayas leyendo, lo apliques a tu vida y situación personal para que la Palabra penetre en tu ser y con la ayuda del Espíritu Santo seas impartido con salud y sanidad divina.

No olvidemos que las palabras del creyente lleno del Espíritu, son palabras de creación e impartición. Al leerlas y repetirlas continuamente son como un taladro que penetra en una pared dura, donde no basta intentar perforar una vez sino que se necesita la constancia para taladrar y producir el agujero en la pared.

Este concepto de leer, declarar o confesar las palabras fue algo muy común tanto en el pueblo de Dios de la antigüedad como en la iglesia primitiva. En Deuteronomio 6:6-9 leemos “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.  Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”. ¡Esto es una saturación espiritual!

¿Por qué el Señor les recomendaba hacer eso? Porque las palabras del creyente tienen poder por el Espíritu para crear las realidades del cielo. En esto solo hay dos caminos: Lo creemos o no lo creemos.

Job 20:28 dice: “Determinarás (en hebro la palabra es “omer”, y significa: decidir, decretar,una palabra, una orden o una promesa) asimismo una cosa, y te será firme (del hebreo la palabra es “qum” que significa surgir o levantar como una planta crece), Y sobre tus caminos resplandecerá luz.”

Recuerda que Dios no hace acepción de personas (Hechos 10:34) y nunca cambia (Malaquías 3:6). Así que lo que Él dijo ayer, Él lo está diciendo a nosotros hoy.

Aclaración: Lo que voy a leer no me pertenece, sino que lo he tomado de una pagina donde cualquiera puede bajar, Publicado originalmente en Inglés bajo el título “God’s Will to Heal” (la voluntad de Dios para sanar). (1)

El autor, Keith Moore is the founder and president of Moore Life Ministries, Faith Life Church of both Branson, Missouri and Sarasota, Florida, and Faith Life International. El preparó todo lo que voy a leer a continuación de manera que cada uno pueda recibirlo como si Dios nos hablara personalmente.

101 COSAS QUE DIOS DIJO

Antiguo Testamento

1) Yo soy el Señor que te sana (Ex. 15:26).

2) Tus días serán ciento veinte años (Gén. 6:3).

3) Serás sepultado en buena vejez (Gén. 15:15).

4) Vendrás en la vejez a la sepultura, Como la gavilla de trigo que se recoge a su tiempo. (Job 5:26).

5) Cuando yo vea la sangre, pasaré de vosotros y la plaga no será sobre vosotros para destruir (Ex. 12:13).

6) Quitaré toda enfermedad de en medio de vosotros y yo completaré el número de tus días (Ex. 23: 25, 26).

7) No pondré sobre ti ninguna de las enfermedades que temes, sino que las tomaré y las llevaré lejos de ti (Deut. 7:15).

8) Te irá bien y tus días se multiplicarán y se prolongarán como los días del cielo sobre la tierra (Deuteronomio 11:9, 21).

9) Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba. (Deut. 23:5 y Neh. 13:2).

10) Yo te redimí de toda enfermedad y de toda plaga (Deut. 28:61 y Gal. 3:13).

11) Como tus días serán tus fuerzas (Deut. 33:25).

12) Su carne será más tierna que la del niño, volverá a los días de su juventud.  (Job 33:24, 25).

13) Yo he sanado y sacado tu alma del sepulcro; te he mantenido vivo para no descender a la tumba (Sal. 30:1, 2).

14) Te daré fuerza y ​​te bendeciré con paz (Sal. 29:11).

15) Te guardaré y te mantendré con vida (Sal. 41:2).

16) Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad. (Sal. 41:3).

17) Yo soy la salud de tu rostro y tu Dios (Sal. 43: 5).

18) Ninguna plaga tocará tu morada (Sal. 91:10).

19) Te saciaré de larga vida (Sal. 91:16).

20) Sano todas tus enfermedades (Sal. 103:3).

21) Envié mi palabra y los sané y los libré de vuestras destrucciones (Sal. 107:20).

22) No morirás, sino que vivirás, y proclamarás mis obras (Sal. 118:17).

23) Sano tu corazón quebrantado y vendo tus heridas (Sal. 147:3).

24) Los años de tu vida serán muchos (Pr. 4:10).

25) Confiar en Mí será medicina a tu cuerpo y refrigerio para tus huesos (Pr. 3:8).

26) Mis palabras son vida para vosotros, y medicina para todo vuestro cuerpo (Pr. 4:22).

27) (Mi) buena noticia conforta tus huesos (Pr. 15:30).

28) (Mis) palabras agradables son suavidad para tu alma y medicina para tus huesos (Pr. 16:24).

29) Mi gozo es vuestra fuerza. Un corazón alegre es buen remedio (Neh. 8:10; Pr.17:22).

30) Los ojos de los ciegos serán abiertos. Los ojos de los que ven no se oscurecerán. (Isaías 32:3; 35:5).

31) Se destaparán los oídos de los sordos. Los oídos de los que oyen, oirán (Isaías 32:3; 35:5).

32) La lengua de los mudos cantará. La lengua de los tartamudos estará lista para hablar claramente (Isaías 35:6; 32:4).

33) El cojo saltará como un ciervo (Isa. 35:6).

34) Yo os restableceré y os haré vivir. Estoy listo para salvarte (Isaías 38:16, 20).

35) Doy poder a los débiles. Acreciento las fuerzas a los que no tienen ningunas (Isa. 40:29).

36) Renovaré vuestras fuerzas. Te fortaleceré y te ayudaré (Isaías 40:31; 41:10).

37) A vuestra vejez y canas os llevaré y os guardaré (Isa. 46:4).

38) Yo cargué con vuestra enfermedad (Isaías 53:4).

39) Yo llevé tus dolores (Isa. 53:4).

40) Yo me enfermé por vosotros (Isa. 53:10).

41) Por Mis llagas sois sanados (Isa. 53:5).

42) Yo te sanaré (Isaías 57:19).

43) Tu luz brotará como la mañana y tu salud brotará rápidamente (Isaías 58:8).

44) Os devolveré la salud, y os sanaré de vuestras heridas, dice el Señor (Jer. 30:17).

45) He aquí yo le traeré salud y medicina, y os curaré, y os revelaré abundancia de paz y de verdad (Jeremías 33:6).

46) Vendaré lo que estaba roto y fortaleceré lo que estaba enfermo (Eze. 34:16).

47) He aquí, yo haré entrar aliento en vosotros y viviréis. Y pondré mi Espíritu en vosotros y viviréis (Ezequiel 37:5,14).

48) Dondequiera que los ríos vengan, vivirá. Ellos serán sanados (Ezequiel 47:9).

49) Búscame y vivirás (Amós 5:4, 6).

50) Me he levantado con sanidad en mis alas (rayos) (Mal. 4:2).

 

Nuevo Testamento

51) Yo quiero, sé limpio (Mt. 8:3).

52) Tomé tus enfermedades (Mt. 8:17).

53) Yo cargué vuestras enfermedades (Mt 8,17).

54) Si estás enfermo necesitas un médico. (Yo soy el Señor tu médico) (Mt. 9:12 y Ex. 15:26).

55) Tengo compasión de los enfermos y los curo (Mt 14,14).

56) Sano toda enfermedad y toda dolencia (Mt 4,23).

57) Conforme a vuestra fe os sea hecho (Mt 9,29).

58) Os doy potestad y autoridad sobre todos los espíritus inmundos, para echarlos fuera, y para sanar

toda clase de enfermedad y toda clase de dolencia (Mt. 10:1 y Lc. 9:1).

59) Los sano a todos (Mt. 12:15 y Heb. 13:8).

60) Todos los que Me tocan quedan perfectamente sanos (Mt. 14:36).

61) La sanidad es el pan de los hijos (Mt. 15:26).

62) Todo lo hago bien. Hago que los sordos oigan y los mudos hablen (Mc 7:37).

63) Si puedes creer, al que cree todo le es posible (Mc. 9:23; 11:23,24).

64) Cuando te impongan las manos, sanarás (Mc 16:18).

65) Mi unción sana a los quebrantados de corazón, y libera a los cautivos, recobra la vista a los ciegos, y pone en libertad a los heridos (Lc 4,18; Is 10,27; 61,1).

66) Sano a todos los que tienen necesidad de sanidad (Lc 9,11).

67) No he venido a destruir la vida de los hombres, sino a salvarlos (Lc. 9:56).

68) He aquí, os doy autoridad sobre todo el poder del enemigo y nada podrá hacerte daño (Lc. 10:19).

69) La enfermedad es atadura satánica y debes ser desatado hoy (Lc. 13:16 y II Cor. 6:2).

70) En Mí (el Señor) está la vida (Jn 1,4).

71) Yo soy el pan de vida. Yo os doy la vida (Jn. 6:33, 35).

72) Las palabras que yo os hablo son espíritu y vida (Jn. 6:63).

73) Yo he venido para que tengáis vida, y para que la tengáis en abundancia (Juan 10:10).

74) Yo soy la resurrección y la vida (Jn. 11:25).

75) Si algo pidiereis en Mi nombre, Yo lo haré (Jn. 14:14).

76) La fe en Mi nombre os fortalece y os da perfecta solidez (Hechos 3:16).

77) Extiendo Mi mano para sanar (Hechos 4:30).

78) Yo, Jesucristo, los sano (Hechos 9:34).

79) Hago bien y sano a todos los oprimidos por el diablo (Hechos 10:38).

80) Mi poder hace alejar de vosotros las enfermedades (Hechos 19:12).

81) La ley del Espíritu de vida en Mí os ha librado de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:2).

82) El mismo Espíritu que Me resucitó de entre los muertos, ahora vive en vosotros y ese Espíritu

vivifica tu cuerpo mortal (Romanos 8:11).

83) Vuestro cuerpo es un miembro Mío (I Cor. 6:15).

84) Tu cuerpo es el templo de Mi Espíritu y debes glorificarme en tu cuerpo (I Cor. 6:19, 20).

85) Si discernieres correctamente Mi cuerpo que fue partido por ti, y te juzgaras a ti mismo, no serás juzgado y no serás débil, enfermizo ni morirás prematuramente (I Cor. 11:29-31).

86) He puesto dones de sanidades en Mi cuerpo (I Cor. 12:9).

87) Que mi vida se manifieste en vuestra carne mortal (II Cor. 4:10, 11).

88) Los he librado de la muerte, los he librado, y si confiáis en Mí, todavía os libraré (II Corintios 1:10).

89) Les he dado mi nombre y todo lo he puesto bajo vuestros pies (Efesios 1:21, 22).

90) Quiero que les vaya bien y que tengáis larga vida sobre la tierra. (Efesios 6:3).

91) Los he librado de la potestad de las tinieblas (Col. 1:13).

92) Los libraré de toda obra mala (II Tim. 4:18).

93) Probé la muerte por ti. Destruí al diablo que tenía el poder de la muerte. El Señor te libró del temor de la muerte y de la esclavitud (Hebreos 2:9, 14, 15).

94) Lavo tu cuerpo con agua pura (Heb. 10:22; Ef. 5:26).

95) Levanta las manos débiles y las rodillas débiles. No dejes que lo que es cojo sea desviado, sino déjame sanarlo (Hebreos 12:12, 13).

96) Deja que los ancianos te unjan y oren por ti en Mi nombre y Yo te resucitaré (Sant. 5:14, 15).

97) Orad unos por otros y os sanaré (Santiago 5:16).

98) Por Mis llagas fuisteis sanados (I Ped. 2:24).

99) Mi poder Divino os ha dado todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad

por el conocimiento de Mí (II Pedro 1:3).

100) El que quiera, venga y tome del agua de la vida gratuitamente (Ap. 22:17).

101) Amado, deseo sobre todas las cosas que tú… goces de salud (III Jn. 2)

(1) Publicado originalmente en Inglés bajo el título “God’s Will to Heal”. Se puede obtener gratis en el formato PDF con permiso del autor:

https://www.divinerevelations.info/pdf/bible_scriptures_on_healing_3.pdf

 

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