
En el pueblo de Dios existe tanto temor a los falsos profetas, que en algunos sectores directamente se los rechaza, cuando en realidad la Biblia expresa, “No menospreciéis las profecías” (1 Tesalonicenses 5:20) y el Señor ha puesto en su Iglesia al ministerio de profeta (Efesios 4:11).
Como pueblo de Dios debemos ser entendidos de las cosas espirituales, y para entender el ministerio de un profeta debemos entender que existen diferentes niveles a los cuáles ellos pueden incursionar, impulsados por el Espíritu de Dios.
No todos los profetas tienen la misma misión, sino que cada uno de ellos recibe de parte de Dios una asignación y tienen diferente alcance en diferentes momentos y diferentes tiempos.
La asignación de cada profeta no es por propia elección o decisión del profeta, sino por la gracia de Dios. Dios no habla al azar. Cuando levanta un profeta, le da una audiencia específica para ministrar y ser Su voz.
No se trata de jerarquía, sino de territorio. Por ejemplo: Ser un profeta llamado a las naciones no lo hace “más ungido” que el que se le encomienda hablar a una persona en una congregación local. Lo que cuenta es la obediencia a la asignación que Dios otorgue.
Veamos los cuatro niveles de asignación que Dios le da a sus siervos los profetas:
NIVEL 1: PROFETA ENVIADO A PERSONAS – La Palabra íntima
Propósito: Restaurar, confrontar o dirigir a un individuo.
Características: Es personal, específica, pastoral. Requiere discernimiento y amor.
Ejemplos bíblicos:
Natán → David – 2 Samuel 12:7 “Tú eres aquel hombre”. Confrontó pecado oculto.
Eliseo → Naamán – 2 Reyes 5:10 “Lávate siete veces”. Dio dirección para un milagro.
Agabo → Pablo – Hechos 21:11. Advertencia para preparar el corazón.
NIVEL 2: PROFETA ENVIADO A LA IGLESIA – La Palabra corporativa
Propósito: Edificar, exhortar, consolar al cuerpo de Cristo- 1 Corintios 14:3.
Características: Corrige, encamina el rumbo colectivo.
Ejemplos bíblicos:
Hageo → Judá – Hageo 1:4 “¿Es para vosotros tiempo de habitar en vuestras casas artesonadas?”. Confrontó prioridades.
Amós → Israel – Amós 5:21-24 “Aborrezco vuestras solemnidades”. Denunció religiosidad sin justicia.
Profetas en Antioquía – Hechos 13:2. Dieron dirección ministerial a toda la iglesia.
La iglesia necesita voces que no solo profeticen bendición, sino que ajusten el rumbo cuando no es el correcto.
NIVEL 3: PROFETA ENVIADO A REYES Y GOBERNANTES – La Palabra de gobierno
Propósito: Aconsejar, confrontar o confirmar a los que tienen autoridad política.
Características: Alto riesgo. Se habla verdad al poder sin temer las consecuencias. Daniel 3:17-18.
Ejemplos bíblicos:
Elías → Acab – 1 Reyes 18:18 “Tú y la casa de tu padre habéis turbado a Israel”. Confrontó idolatría estatal.
Isaías → Ezequías – 2 Reyes 20:1 “Ordena tu casa, porque morirás”. Luego: “He oído tu oración”.
Juan el Bautista → Herodes – Marcos 6:18 “No te es lícito”. Le costó la cabeza, pero no negoció la verdad.
NIVEL 4: PROFETA ENVIADO A LAS NACIONES – La Palabra geopolítica
Propósito: Anunciar el trato de Dios con pueblos, imperios y tiempos.
Características: Visión macro. Entiende mapas, historia y tiempos de Dios. Isaías 13-23.
Ejemplos bíblicos:
Jonás → Nínive – Jonás 3:4. Palabra de juicio a una capital pagana que se arrepintió.
Jeremías → Naciones – Jeremías 1:10; caps. 46-51. “Te puse sobre naciones y reinos”.
Nahúm → Asiria – Nahúm 1:1. Libro completo contra un imperio.
“Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.”
(2 Crónicas 20:20)
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