
Entre los creyentes en Cristo se ha creado un concepto religioso, pero no bíblico, donde decimos que trabajamos secularmente para diferenciarlo de nuestro servicio a Dios en la Iglesia. Esa “aclaración” se hace como si el trabajo fuera algo inferior, no espiritual, pero bajo la perspectiva y visión del Reino de Dios, las cosas son diferentes.
En el Reino de Dios existe una cultura de trabajo que todo creyente necesita aplicar en el mercado laboral. Cuando se la aplica, Dios es glorificado y él recompensa con su bendición.
Veamos en qué consiste la cultura del trabajo según la Palabra de Dios:
- TRABAJO HONESTO:
Sin trampa, sin atajos. La base es que trabajamos para Dios, no para el jefe ni para nosotros mismos. Eso cambia todo.
Textos claves:
Proverbios 11:1 – “Balanza falsa es abominación a Jehová; mas la pesa cabal le agrada”
Si te pagan por 8 horas diarias, trabaja las 8 horas, no menos y con intensidad. Si vendes productos o servicios, que sean beneficiosos y reales.
Efesios 6:5-6 – “Sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres”
El que hace trampa cuando nadie ve, en realidad le está robando a Dios. Colosenses 3:23 – “Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor”
La honestidad nace cuando tu verdadero jefe es Cristo, no el supervisor, y en tu negocio el dueño es el Señor.
- TRABAJO DEDICADO:
Trabajar con excelencia, no a medias. Dios es artesano perfecto. Génesis 1:31 “vio que era bueno, en gran manera”. Él espera lo mismo de nosotros.
Textos clave:
Éxodo 31:3-5 – Dios llenó a Bezalel del Espíritu para tallar, diseñar y trabajar con excelencia en el Tabernáculo.
Moraleja: Hasta el trabajo más sencillo, y que pueda parecer insignificante, puede estar lleno del Espíritu Santo cuando lo hacemos con dedicación.
1 Corintios 10:31 – “Si coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”
Cualquier trabajo, emprendimiento o negocio que realicemos, si lo hacemos para Su gloria, es sagrado.
Eclesiastés 9:10 – “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas”
No existe “trabajo secular” y “trabajo espiritual”. Todo es ministerio, un servicio al Señor.
- TRABAJO ESFORZADO:
Con diligencia, sudor y perseverancia. Después del Edén, el trabajo da fatiga (Génesis 3:17-19), pero Dios no quitó el trabajo, quitó la maldición.
Texto clave:
Proverbios 22:29 – “¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará”
La gente esforzada sube y avanza en un proceso. La pereza te mantiene relegado, en la mediocridad. 2 Tesalonicenses 3:10-12 – “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma… trabajen sosegadamente”
Pablo era firme con las convicciones del Reino de Dios: El evangelio no justifica la flojera. El trabajo dignifica a la persona y glorifica a Dios.
Gálatas 6:9 – “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos”
Hay temporadas de siembra sin fruto. El esfuerzo bíblico es de resistencia, no de velocidad.
CONCLUSIÓN:
La cultura bíblica del trabajo, está enfocada en trabajar para Dios (Colosenses 3:23); hacerlo con integridad (Proverbios 11:1); con perseverancia (Gálatas 6:9) y para Su gloria (1 Corintios 10:31).
Restoration to the Nations, INC. LA BIBLIA, MUCHO MÁS QUE UN LIBRO RELIGIOSO, ES LA PODEROSA PALABRA VIVA DE DIOS