FUNDAMENTOS FIRMES PARA AVANZAR EN TIEMPOS INESTABLES – Parte 4 –

Por Ritchie Pugliese

Leímos en las secciones anteriores dos pasajes poderosos de las Sagradas Escrituras:

2 Corintios 8:9 “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.”

Gálatas 3:13-14Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero, para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.”

Jesucristo en la cruz del calvario nos redimió del castigo de la muerte eterna, y de la pobreza y maldición presente. Cristo no solo llevó los pecados sino que llevó los castigos de esos pecados.

Ahora que estamos en Cristo, podemos pedir a Dios sus bendiciones y recibirlas, pero para eso debemos preparar nuestro corazón. Muchos dicen: – Si Cristo ya ha hecho todo, yo no tengo que hacer más nada -.

Siempre entre el trato de Dios con el hombre existe una parte que le corresponde hacer al hombre. Por ejemplo: Dios provee alimento y yo tengo hambre, pero no seré saciado hasta que yo utilice mis manos y lleve a la boca un rico bocado de comida. Si tengo sed yo, debo tomar un vaso, llenarlo de agua y beberlo.

De la misma manera sucede con las bendiciones de Dios. Es por eso que Dios provee al hombre la bendición de trabajar diariamente, porque eso le abre las puertas hacia las bendiciones económicas.

Dios le dio al ser humano la bendición de Abraham en Genesis 14:19-20 “y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.”

Aquí hay detalladas tres bendiciones:

  1. En la frase “Dios altísimo” está implícita la bendición de elevación”, que significa la bendición de vivir sobre los problemas y dificultades.
  2. En la frase “creador de los cielos y la tierra” está implícita la bendición de posesión, que significa poseer, obtener cosas, como ser, una casa, etc.
  3. En la frase “entregó tus enemigos en tu mano” está implícita la bendición de autoridad y dominio, para tener una vida victoriosa espiritual sobre las fuerzas de maldad.

Cual fue la reacción de Abraham luego de recibir el impacto divino de estas tres bendiciones?: “Y le dio Abraham los diezmos de todo”

Abraham, ante semejante bendición heredada por ser parte del Pueblo de Dios, decidió alinearse con Dios, siendo fiel a Él, dándole a Dios lo que le corresponde. Abraham tenia a Dios como el dueño de todas sus cosas, incluida su economía.

El resultado de eso fue que Dios le otorgó dos bendiciones más detalladas en Génesis 15:1:

“Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.”

“Yo soy tu escudo” = Es la bendición para la protección de su cuerpo. Esto implicaba la salud, liberación y protección contra los desastres.

“tu galardón será sobremanera grande” = Esta es la bendición de la recompensa, pues Dios es el mejor pagador y paga con abundancia, estabilidad y seguridad.

Además de las bendiciones normales que vienen por diezmar y ofrendar regularmente, Dios tiene más para nosotros. Lo creemos?

A continuación voy a detallar las preciosas añadiduras bendecidas de Dios:

Muchas veces Dios, como un buen padre que ama a sus hijos, querrá darnos una bendición extra o especial, la cual siempre vendrá con un propósito determinado. Veamos cuáles pueden ser:

  1. La ley de la siembra y la cosecha

Mateo 17:20 dice: “Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.”

El pasaje dice que la fe es como un grano de mostaza, la cual sino se la siembra no produce nada, pero si se la siembre se transforma en un árbol.

Al emprender un trabajo o negocio, si lo hago con esmero, esfuerzo y dedicación, sumémosle alegría (2 Corintios 9:6-11)

Existen seis niveles de cosecha:

  1. Marcos 4:8 (30 x 1)
  2. Marcos 4:8 (60 x 1)
  3. Marcos 4:8 (100 x 1)

“Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.”

  1. Levítico 25:20-22 (300 x 1)

“Y si dijereis: ¿Qué comeremos el séptimo año? He aquí no hemos de sembrar, ni hemos de recoger nuestros frutos; entonces yo os enviaré mi bendición el sexto año, y ella hará que haya fruto por tres años. Y sembraréis el año octavo, y comeréis del fruto añejo; hasta el año noveno, hasta que venga su fruto, comeréis del añejo.”

  1. Deuteronomio 1:11 (1,000 x 1)

“¡Jehová Dios de vuestros padres os haga mil veces más de lo que ahora sois, y os bendiga, como os ha prometido!”

  1. Deuteronomio 32:29-30 (10,000 x 1)

“Ojalá fueran sabios, que comprendieran esto,

“…Y se dieran cuenta del fin que les espera! ¿Cómo podría perseguir uno a mil, Y dos hacer huir a diez mil, Si su Roca no los hubiese vendido, Y Jehová no los hubiera entregado?”

  1. La ley de la inversión

Invertir con Dios implica invertir bajo la guía del Espíritu Santo. La gente invierte para obtener ganancias. Así sucede en el mundo espiritual también. Filipenses 4:15-19 habla de fruto a nuestra cuenta.

En 1 Reyes 17:8-16 encontramos a la viuda de Sarepta y en Lucas 5:1-11 encontramos la multiplicación de los panes y los peces.

  1. La ley del eco

Esta ley es la que hacemos algo para ayudar a otros. Es como gritar en una montaña. Al hacerlo recibiremos el eco de nuestro grito. Es por eso que Lucas 6:38 dice “dad y se os dará”.

Se cuenta la historia de Andrew Carnegie, magnate de la industria del acero. Era casi huérfano y no tenía estudios. Instaló una empresa metalúrgica para darle trabajo a la gente y ensenarles a tener una cuenta bancaria propia. Él quería hacer una fortuna para repartir.

Otra historia poderosa es la de Henry Ford, pionero de la industria automotriz. Su idea era hacer un auto al menor precio para que lo pudiera comprar la mayoría.

Existen otras leyes bendecidas por Dios que nos pueden ayudar a alcanzar o llegar a las metas que nos proponemos en la vida, familia, ministerio, negocio, etc.

  1. La ley del blanco bien definido es aquella que tiene una meta muy definida (Salmo 37:4; Marcos 11:24).
  2. La ley del deseo ferviente. El Dr. E. Brooks, microbiólogo, dijo que el camino más corto para llegar a la muerte es jubilarse y dejar la vida en blanco. Si se desea continuar viviendo, uno debe proponerse un objetivo que usted pueda perseguir con interés.
  3. La ley de la agrupación o la asociación es aquella donde las mismas especies se juntan. Esto lo vemos con los animales, y los humanos…

Termino con el pasaje de 2 Crónicas 26:5 donde se menciona la actitud que tuvo Uzías y cómo fue bendecido. Léelo detenidamente porque esta puede ser también tu historia, si te atreves a buscar al Señor por sobre todas las cosas.

“Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.

 

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