DIOS Y LAS FINANZAS EN LA BIBLIA – Parte 2 –

El único sistema financiero que Dios ha ordenado, aprobado y bendecido

EL ORDEN FINANCIERO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

El Antiguo Testamento se refiere básicamente a Israel, llamada en Hechos 7:38 la iglesia o congregación en el desierto, como una sombra de lo que vendría en el Nuevo Testamento.

El patrón de adoración es visto en el Tabernáculo de Moisés, el de David y en el Templo de Salomón. El patrón de la verdad redentora se ve en las Fiestas del Señor. El patrón de las relaciones de pacto se ven en los Pactos.

Lo mismo sucede con las finanzas y el sostenimiento del ministerio del Señor y Su casa. Este es un asunto en el cual no muchos creyentes e Iglesias han estudiado.  Este es el único sistema financiero que Dios ha ordenado, aprobado y bendecido.

El patrón de las finanzas en la Iglesia es visto en el Antiguo Testamento y ampliado en la vida de Israel. Esos principios básicos fueron llevados posteriormente al Nuevo Testamento.

Al estudiar el orden de Dios en Israel, encontramos que lo que ellos daban estaba dividido en dos áreas: Diezmos y ofrendas (Malaquías 3:8).

  1. Diezmos

La palabra “diezmo” significa “decimo”. Todo le pertenece al Señor. Él nos presta el 90% para que lo utilicemos pero la décima parte le pertenece, es suyo (Levítico 27:30-33). El diezmo no es nuestro sino para darlo al Señor. Representa los primeros frutos de nuestro incremento.

  1. Abraham fue un diezmador

El primer relato lo encontramos en Génesis 14:17-20. Abraham le dio sus diezmos a Melquisedec en conexión con recibir el pan y el vino. Aquí aprendemos algo:

  1. Abraham es el Padre de todos los que creen (Romanos 4).
  2. Abraham dio los diezmos a Melquisedec, Sacerdote del Dios Altísimo.
  3. Abraham dio los diezmos antes de que la Ley existiera.
  4. Melquisedec le dio a Abraham la comunión del pan y el vino.
  5. Melquisedec es Rey de Justicia y Rey de paz (Hebreos 7).
  6. Melquisedec bendijo a Abraham del Dios Altísimo, poseedor de los cielos y la tierra.

La primera mención del diezmo se encuentra aquí en éste pasaje de Abraham con Melquisedec, el cual es una figura del Señor.

  • Jacob fue un diezmador

El Señor dijo “Yo soy el Dios de Abraham, Isaac y Jacob”. El segundo pasaje que encontramos sobre el diezmo lo encontramos en el relato de la vida de Jacob. Esto era en conexión con Betel, la Casa de Dios (Génesis 28:10-22).

  1. Jacob tuvo un sueño dado por Dios acerca de una escalera que bajaba desde el cielo.
  2. Los ángeles de Dios subían y bajaban por la escalera.
  3. El Dios de pactos confirmó las promesas hechas a Abraham a Jacob.
  4. Jacob ungió la piedra de Betel, llamándola Casa de Dios.
  5. Jacob hizo un voto de dar los diezmos de todo lo que recibiese al Señor.
  6. Jesús interpretó que la escalera era el mismo, “hijo del hombre” (Juan 1:51).

Si leemos la historia de Jacob, veremos como Dios lo bendijo durante toda su vida.

Entonces, el voto de dar el diezmo fue hecho antes de dar la Ley.

  • Israel

Bajo el sistema de dar los diezmos, Israel hacía lo siguiente:

  1. Lo primero o el diezmo del Señor (Levítico 27:30-33; Números 18:21; Nehemías 10:37)

Las 12 tribus diezmaban al Señor y esos diezmos eran dados al Sacerdote de la tribu de los Levitas. Los levitas no tenían heredad ni tenían tierras. 11 tribus diezmaban para una tribu. Esto fue llamado el diezmo del Señor pues era para los levitas, los ministros de la congregación del Señor.

Si alguien utilizaba los diezmos para sí, debía pagar un recargo (Levítico 27:30).

  • El diezmo de los diezmos (Números 18:25-32)

No sólo las 12 tribus daban sus diezmos a la tribu de los sacerdotes y Levitas, sino que esta tribu pagaba “un diezmo del diezmo”. Esto enseñaba que los ministros también debían diezmar como el resto de la gente.

Aarón y sus hijos recibieron diezmos como una figura de los ministerios de Efesios 4:9-11.

El principio aquí sería que las Iglesias locales deberían apartar algo para los ministros visitantes. (1 Corintios 9:7-14 con 1 Timoteo 5:17-19; Nehemias 13:10).

  • El Segundo diezmo (Deuteronomio 12:5-14, 17; 14:22-26)

Este diezmo era como un presupuesto. Era para el individuo y su casa, a fin de cubrir los gastos en los tiempos de las Fiestas. Era para la familia y su propio desarrollo espiritual (Deuteronomio 14:22-23).

  • El tercer diezmo (Deuteronomio 14:28, 29; 26:12-14)

Cada tres años un diezmo de lo que la persona había prosperado era dado al levita, al extranjero, el huerfano y a las viudas. Era guardado y al final de los tres años era traído y distribuido.

  • Diezmo al gobierno (1 Samuel 18:10-22)

Cuando Israel quiso tener un rey, ellos se impusieron un nuevo diezmo. Era como un pago de impuestos para el reino y el sostenimiento del reino (2 Reyes 23:35). La cantidad era estipulada por el rey.

  • El diezmo de la gente (Nehemías 11:1-2)

En los tiempos de restauración de Babilonia se apartaba éste diezmo, el cual era utilizado en la obra del Señor en Jerusalén.

  • Ofrendas

Los israelitas no solo diezmaban sino que también traían ofrendas al Señor, lo cual era aparte de los diezmos. El secreto de todo esto era la bendición del Señor.

Si una persona no daba sus diezmos le robaba a Dios, pero por otro lado,  si daba sus diezmos pero no ofrendaba también eso desagradaba a  Dios.

Las ofrendas de Israel eran:

  1. Ofrendas quemadas, asadas (Levítico 1:1-3; Marcos 10:21; Lucas 19:8). Era un símbolo de sacrificio.
  • Sacrificios de acción de gracias (2 Samuel 24:24; Lucas 2:24; 17:16; 1 Pedro 2:5-9; Romanos 12:1-2; Hebreos 13:13-16).
  • Ofrendas (Números 18:8-29) Diezmo del diezmo.
  • Votos, o promesas condicionales (Deuteronomio 12:6, 11; Salmos 22:25; 1 Samuel 1:11; Hechos 18:18; Eclesiastés 5:4, 5).
  • Regalos (Levítico 23:38)
  • Primeros frutos (Éxodo 34:22, 26; Nehemias 10:37; Proverbios 3:9, 10; Romanos 8:23; 1 Corintios 15:20, 23).
  • Voluntaria (Levítico 23:38; Deuteronomio 16:10; Éxodo 36:1-7; 1 Crónicas 29:9-19; Malaquías 3:8-12).

(Es interesante notar que el tabernáculo de Moisés y el templo de Salomón fueron construidos con ofrendas voluntarias de la gente).

El sostenimiento del ministerio en el Antiguo Testamento:

  • Melquisedec recibió los diezmos de Abraham (Génesis 14:18-20). Cristo es nuestro Melquisedec, así que debemos darle los diezmos a él. Abraham fue bendecido por hacerlo.
  • La tribu sacerdotal de Levi recibían los diezmos de las 12 tribus y servían en sus tareas ministeriales (Números 18:25-32; Nehemías 10:38-39).
  • La tribu levítica también pagaba sus diezmos al Sacerdocio Aarónico o a la casa del Sumo Sacerdote (Números 18:21-14; Hebreos 7:5).

Los diezmos eran estrictamente para el ministerio, no para otra cosa. Era un principio del Antiguo Testamento dado por Dios. ¿Acaso puede ser menor en el Nuevo Testamento?

Los levitas tomaban diezmos de sus hermanos según la ley, pues ellos no tenían herencia en la tierra (Números 18:20, 24; Deuteronomio 10:8, 9). Ellos eran apartados para servir en el Tabernáculo y ministrar a las 12 tribus (Números 1-2-3; Deuteronomio 18:1-8; 2 Crónicas 15:3). Ellos debían enseñar la Ley del Señor (Deuteronomio 33:8, 10; Nehemías 10:37; 12:44; 13:5-14). A los levitas se les daban ciudades y casas para habitar. No se las rentaban sino que se las daban (Números 35:1-8; Lucas 10:1-9; Marcos 10:28-30).

Este era el principio levítico para el sostenimiento.

El depósito

En Malaquías se nos dice que traigamos los diezmos al alfolí (Malaquías 3:8-10) ¿qué es el alfolí y donde estaba?

Los diezmos debían ser traídos a un lugar donde su nombre fuera recordado (Deuteronomio 12). Los israelitas traían todo al Tabernáculo. El tabernáculo de Dios es Cristo (Juan 1:14-18; 2:20-21). Ahora la Iglesia es el templo de Dios, así que traemos los diezmos donde él habita.

Fue durante el reinado de Ezequías que el depósito fue originado. Estaba en el templo del Señor (2 Crónicas 31).

Este lugar fue creado para distribuir al ministerio por todos lados, no solamente para los que ministraban en el templo. Los levitas tenían que ministrar y distribuir los diezmos (vv.12-19). El que traía el diezmo no lo distribuía.

Los diezmos no eran racionados sino que se utilizaban en plenitud para solucionar las necesidades del templo. El templo era utilizado como lugar de depósito para los diezmos extras (Deuteronomio 24:4; 1 Corintios 9:9-10). El propósito era que los levitas tuvieran alimentos para comer y poder ministrar la ley del Señor. Los diezmos eran utilizados, no guardados bajo llave.

Entonces, los diezmos eran llevados o traídos al templo y entregado a las autoridades espirituales.

La bendición o maldición en los diezmos (Malaquías 3:8-10)

La bendición o la maldición automáticamente seguían a los diezmos y las ofrendas dadas al Señor. La maldición nunca viene sin causa (Proverbios 26:2). Muchas veces la maldición viene por no diezmar, por robar a Dios.

El Señor dijo que él no cambia. ¡Esto sigue vigente entonces!

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