Recopilado por Ritchie Pugliese

LIBERACIÓN DE LA MALDICIÓN DE LA LEY

Para el pueblo hebreo existía la bendición y la maldición de la ley. Estas se diferenciaban una de la otra completamente:

MALDICIÓN DE LA LEY vs BENDICIÓN DE LA LEY

* Pobreza                             * Prosperidad

* Enfermedad                     * Salud

* Muerte                             * Vida eterna

En el Nuevo Testamento se las menciona, pues tiene también un alcance y significado para nosotros hoy, los creyentes en Cristo Jesús.

Gálatas 3:13-14 dice:

Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por fe recibiésemos la Promesa del Espíritu.”

Cristo en la cruz del calvario quebró toda obra de maldición que pesaba sobre la humanidad. La liberación de ese yugo sería posible a partir del momento en que cualquier persona viniera a los pies de Cristo, reconociéndole como el Salvador. Todo aquel que tomara esa decisión, la Biblia lo llama hijo o hija de Dios (Juan 1:12) y por consecuencia heredero/a de todas las bendiciones del Señor, inclusive la física. ¡Esta sí que es una buena noticia!

Es la voluntad de Dios que vivamos con Su poder vivificador y sanador. En Cristo hasta podemos ser más longevos y terminar nuestros días con vigor y salud espiritual. El Salmo 90:10 dice: “Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años,…”

La sociedad jubila al ser humano a los 60/65 años (algunos hasta los 70 años) y a partir de allí se lo considera un ser sin importancia, donde se lo encierra en un geriátrico o se lo deja solo y abandonado para que muera. En Cristo podemos llegar a la edad madura de 70, 80, o tal vez más, por la misericordia de Dios, viviendo con vigor y no dependiendo todo el tiempo de medicamentos y médicos.

CAUSAS DE LAS ENFERMEDADES

Las causas de las enfermedades pueden ser naturales y espirituales.

A. CAUSAS NATURALES

1. Quebrar las reglas básicas de la naturaleza.

Por ejemplo:

* Alimentación incorrecta, mala dieta

* Beber demasiado alcohol

* Dormir mal o dormir pocas horas

* Falta de higiene personal, en el hogar

* Mal uso de la medicina (automedicación)

* Exceso de medicamentos

* Exposición a peligros de accidentes

2. Exceso de trabajo, sea físico o mental

3. Pre-post natales

Aquellas personas que fueron engendrados por padres con sangre contaminada por adicción al alcohol, drogas, nicotina, etc.

4. Vida lujuriosa y libertina

5. Accidentes

6. Vejez, ancianidad

B. CAUSAS ESPIRITUALES

1. Vivir lejos de Dios, sin Cristo, sin cobertura espiritual

1 Juan 5:12 dice:

“El que tiene al Hijo (Jesús), tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.”

Vivir apartado de Dios implica vivir sin Su protección e indefensos antes los ataques de virus, infecciones y enfermedades demoníacas.

2. Hereditaria – Herencia familiar

Jeremías 31:29 dice:

“En aquellos días no dirán más: Los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera.”

3. Ignorancia a la Palabra de Dios

Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

4. Desobediencia a la voluntad de Dios

Deuteronomio 28:58-61 dice:

“Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y temible: JEHOVA TU DIOS, entonces Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas; y traeré sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejaran. Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que seas destruido.”

5. Pecados ocultos, no confesados

Proverbios 28:13 dice:

“El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.”

6. Un corazón no perdonador

Isaías 33:24 dice:

“No dirá el morador: Estoy enfermo; al pueblo que more en ella le será perdonada la iniquidad.”

Otras citas bíblicas: Marcos 11:24-26; Mateo 6:14-15; Colosenses 3:13.

7. Espíritus inmundos de enfermedades y dolencias

Lucas 13:10-13 dice:

“Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.”

8. Preocupación, ansiedad, stress, miedo, temor

1 Pedro 5:7 dice:

“echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”

Otras citas bíblicas: 1 Juan 4:18; Filipenses 4:6-9

9. Ingratitud

1 Tesalonicenses 5:18 dice:

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”

Otras citas bíblicas: Colosenses 3:17

10. Participar mal de la Cena del Señor

1 Corintios 11:27-30 dice:

“De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruebes cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.”

11. Disciplina divina

2 Corintios 12:7 dice:

“Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera.”

12. Permiso divino, para enseñarnos alguna lección

Job 2:6-7 dice:

“Y Jehová dijo a satanás; He aquí él (Job) está en tu mano; mas guarda su vida. Entonces salió satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.”

Otra cita bíblica: Gálatas 4:13-14

Entra en el enlace de abajo para ir a la última parte (Parte 4):

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