Por Ritchie Pugliese

En la Palabra de Dios encontramos varios personajes a los cuales el Señor utilizó, enviándolos a una misión específica. La Palabra de Dios registró la vida de uno de los hombres más importantes en el plan global de Dios para su pueblo. Ese hombre fue Moisés. En el capítulo 3 del libro de Éxodo, vemos como Dios lo llamó para cumplir una misión. La palabra “misión” según un diccionario de habla española significa: “Acción de enviar; poder que se da a un enviado para que haga alguna cosa”.

La Biblia dice en el v.1, que Moisés estaba apacentando las ovejas de su suegro, Jetro, llevándolas a través del desierto, llegando hasta Horeb, el monte de Dios (Monte Sinaí). Allí se le apareció el Señor en una llama de fuego en medio de una zarza (v.2). Aquí Dios estaba llamando específicamente a un hombre específico, para una misión específica. Por eso el v.10 dice: “Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel”. Aquí encontramos tres palabras claves:

a) “Ven ahora”… significa: El llamado.

b) “Te enviaré”… significa: La misión.

c) “Para que saques”… significa: La visión o tarea a realizar.

Dios llamó a Moisés, mostrándole previamente adónde debía ir (Egipto) y que tarea debía hacer (libertar al pueblo). Moisés, antes de viajar a Egipto para enfrentarse a Faraón y decirle “deja ir a mi pueblo al desierto para celebrar fiesta al Señor” (5:1) recibió dos cosas de parte de Dios:

1) UNA MISIÓN ESPECÍFICA: Ir a Egipto;

2) UNA VISIÓN ESPECÍFICA: Liberar al pueblo oprimido.

Esto nos enseña una gran verdad:

UNO PUEDE TENER EL LLAMADO DE IR A UN LUGAR ESPECÍFICO ( MISIÓN ), PERO SI NO TIENE EN CLARO LO QUE VA A HACER (VISIÓN), SU OBRA SERÁ INFRUCTUOSA”

En el caso de Moisés, Dios lo llamó para ir a Egipto y libertar al pueblo de Israel.

DIOS QUIERE UTILIZARNOS ALLÍ (CAMPO MISIONERO), PERO PARA QUE ESO SUCEDA, PRIMERO DEBEMOS ESTAR ACTIVOS SIRVIENDO AQUÍ (EN EL LUGAR DONDE ESTOY AHORA)

Algunos se la pasan diciendo: – El día que este en el campo misionero, haré tal y tal cosa – y en el presente no han descubierto ni ejercen lo que Dios ha preparado para ellos. ¿Tengo definido cuál es mi don y ministerio? ¿Estoy desarrollando actualmente mi servicio a Dios?

En el caso de Moisés, Génesis 3:1 dice que el “llevó las ovejas a través del desiertoANTES DEL LLAMADO MISIONERO DE DIOS. Note cual iba a ser la función de Moisés después del llamado: ¡llevar las ovejas de Israel al desierto a celebrar fiesta para Dios! (5:1).

Hasta aquí, todo sucedió en forma normal: Dios llamando a una persona específica, para que vaya a un lugar específico y para que haga una tarea específica… pero a partir del v.11 vemos que Moisés comienza a hablar con Dios, manifestando dudas y temores. Vayamos a la primera:

1) ÉXODO 3:11 “¿ QUIÉN SOY YO PARA ENFRENTARME A FARAÓN ?”

¿Cuál era el temor?: LA FALTA DE RESPALDO DE DIOS.

Respuesta divina: “Yo estaré contigo” (v.12).

En Mateo 9:35-39 vemos a Jesús recorriendo ciudades y aldeas, viendo la gran necesidad que había. Entonces dijo: “… los obreros son pocos” (v.37), El versículo 28 continúa diciendo: “Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” y el 10:1 menciona algo importante acerca de los obreros “llamados para ser enviados”: “Entonces llamando… les dio autoridad”.

“EL SEÑOR, AL QUE LLAMA, LE DA SU RESPALDO, PODER Y AUTORIDAD”

No hay poder alguno ni autoridad alguna en nosotros, sólo somos siervos dependientes de nuestro gran Señor, sólo somos canales dependientes de la fuente de Poder, que es su Espíritu Santo. Mateo 28:18-20 Jesús dijo que “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” y el v.20Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin…”. Note que en medio de esos dos versículos el v.19 dice: “Id y haced discípulos a todas las naciones…

“LA ONMIPOTENCIA Y LA OMNIPRESENCIA DEL SEÑOR NOS CAPACITAN PARA IR Y HACER EFECTIVAMENTE LA OBRA DE DIOS”

Romanos 8:31 dice: “Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?” y Filipenses 4:13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

CONCLUSIÓN : ¡VAYAMOS CON LA OMNIPOTENCIA Y OMNIPRESENCIA DEL SEÑOR!

Pasemos ahora a la segunda:

2) ÉXODO 3:13 “¿EN NOMBRE DE QUIÉN ME PRESENTARÉ DELANTE DEL PUEBLO?”

¿Cuál era el temor?: LA FALTA DE MINISTERIO RECONOCIDO.

Respuesta divina: “Yo soy te envió” (v.14)

Muchas veces sentimos un complejo de inferioridad frente a otros que sirven a Dios y son más reconocidos que nosotros y al compararnos con ellos nos sentimos inútiles para hacer la obra que Dios quiere que realicemos. Decimos; – Esta tarea no es para mí, es para los más famosos, no puedo hacerla yo -. A veces pensamos que para que las cosas sucedan, tenemos que ir precedidos de una gran fama, estruendo y propaganda. ¡Cuántas veces hemos pensado: – si fuera un poco más famoso, sería más fácil hacer la tarea! …-. ¿En QUÉ NOMBRE vamos a realizar la obra de Dios? ¿En el nuestro o en el Nombre del Señor Todopoderoso? Dios nos ha llamado, no para hacer “la nuestra” sino para hacer Su Voluntad y glorificar su Santo Nombre.

“NECESITAMOS HACER LA TAREA QUE DIOS NOS HA DADO EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO”

Filipenses 2:9-11 dice que Jesucristo recibió debido a su humillación y muerte en la cruz, luego de resucitar, un nombre que es por sobre todo nombre: ¡Jesucristo el Señor! ¡Este nombre sí que representa verdadero poder y autoridad!, por los vv.10-11 dicen: “para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”. El nombre de Jesucristo es el único nombre digno de utilizar, es el único nombre en que los demonios se nos sujetarán (Lucas 10:17) y las circunstancias nos obedecerán.

CONCLUSIÓN : ¡VAYAMOS EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO!

Veamos a continuación la tercera:

3) ÉXODO 4:1 “NO ME CREERÁN QUE SOY UN MENSAJERO DE DIOS”

¿Cuál era el temor?: LA FALTA DE CONFIRMACIÓN MINISTERIAL

Respuesta divina: “¿Qué tienes en tu mano?” (v.2)              

Moisés tenía para comenzar su ministerio solamente una vara. Más adelante veremos que cuando el utilizó la VARA, las cosas sucedieron. Si nosotros hoy no ejercitamos lo poco que tenemos ahora, nunca lo veremos desarrollado después. La “vara” representa el don que Dios me ha dado o mí servicio a Dios: Si lo uso activamente crecerá con el paso del tiempo. Es como el ejercicio físico. Al iniciarnos empezamos con poco peso y con el paso del tiempo ya podemos entrenar con más peso. Para que cuando este en el campo cumpliendo una misión del Señor crean que soy un mensajero de Dios, AHORA debo ponerme a trabajar activamente en la obra de Dios. Los leprosos fueron sanados “mientras iban” (Lucas 17:14). Si se hubieran quedado sentados esperando, nunca hubieran sido sanados. Así sucederá con nosotros: Cuando empecemos a movernos ahora, seremos bendecidos y haremos bien la tarea después.

Para que eso suceda debemos tener en cuenta lo siguiente:

a) Seamos fieles en lo poco.

Proverbios 20:21 dice que “los bienes (ministerios) que se adquieren de prisa al principio, no serán al final bendecidos”. Este pasaje nos enseña que cuando nos iniciamos en el ministerio y recibimos éxito o logros rápidos, puede resultar perjudicial para nuestro andar cristiano, hacernos creer que “somos algo especiales” y caer en el orgullo y la altivez de espíritu. El crecimiento ministerial al principio debe ser gradual, paso a paso para modelarnos y darnos cuenta que lo que hemos logrado ha sido por la absoluta Gracia de Dios y no por nuestros méritos. Vayamos avanzando de a poco con fidelidad hacia Dios y él nos promoverá, para más y con poder, cuando sea su tiempo.

b) Ejercitando lo que tenemos ahora en las manos.

Job 8:7 dice que “… aunque tu principio haya sido pequeño, tu postrer estado será muy grande”. Si somos fieles en lo poco y ejercitamos lo poco que tenemos ahora, creceremos en gran medida después. Todo comienzo es pequeño, difícil, lento pero si perseveramos veremos el fruto.

CONCLUSIÓN: SI NO EJERCITAMOS LOS DONES QUE TENEMOS AHORA, NO CRECERÁN NI PODRÁN SER UTILIZADOS DESPUÉS. ¡VAYAMOS DESARROLLANDO NUESTRO MINISTERIO CON FIDELIDAD!

El último punto nos dice:

4) ÉXODO 4:10 “No tengo facilidad de palabra”

¿Cuál era el temor?: LA FALTA DE PALABRAS PARA DECIR.

Respuesta divina: “Yo estaré con tu boca” (v.12)

Moisés decía una y otra vez: – ¡No puedo! -. En cambio el Señor le dijo: “Tú puedes conmigo”. Debemos confiar que a los que Dios llama, siempre Él les dará palabras para saber que decir. Mateo 10:5 dice que a sus discípulos Él les dio instrucciones y les dijo “predicad diciendo” (v.7) y en el v. 20 les dijo que “No sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros”.

Desechemos todo temor infundado, Dios nos dará palabras frescas y llenas de unción para realizar nuestra tarea, pues sus palabras son espíritu y son vida (Juan 6:63)

CONCLUSIÓN: VAYAMOS MINISTRANDO LA PALABRA DE DIOS SABIENDO QUE CONTAREMOS CON LA PALABRA FRESCA Y UNGIDA DEL SEÑOR”

Le invito en este instante que allí donde se encuentre busque de todo corazón al Señor para que, en Su dulce presencia, todos sus temores se evaporen y la fresca unción del Cielo grabe en lo profundo de su corazón las preciosas palabras de nuestro Señor: “Yo estoy contigo”; “Yo te envío”; “Yo te ayudo a crecer” y “Yo te daré mis palabras”. ¡Tómelas por fe y comience a proclamarlas y se harán en su vida y ministerio una realidad!

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