SEÑALES DE VITALIDAD ESPIRITUAL

SEÑALES DE VITALIDAD ESPIRITUAL

Para el cristiano, la vida no está exenta de tener que enfrentar problemas y luchas diversas, contra el diablo, contra las circunstancias adversas, etc. El problema no radica en los problemas sino en la manera de enfrentar y superar los problemas.

Alguien dijo con razón que el hecho de tener que enfrentar luchas es porque todavía no hemos sido vencidos.

Para ser más que vencedores debemos entender la dimensión de la lucha espiritual diaria que debemos llevar. Necesitamos saber que existen etapas donde la lucha pareciera arreciar con mayor intensidad. Solo podremos superar estos tiempos con los recursos espirituales que tengamos en nuestro interior, de la vida espiritual interior que tengamos con Dios.

A continuación detallaré algunas señales, que son vitales, para darnos cuenta si contamos con estos recrusos y estamos en la senda de los triunfadores:

1. Una continua experiencia basada en la Gracia.
Esto significa vivir persuadido que cómo hijo de Dios vivo bajo el Amor del Señor, aún en los tiempos difíciles de la vida. Implica experimentar la seguridad de sentirse amado por Dios, tal como uno es. Es la certeza interior que ningún pecado o falla hará que Dios me ame menos. Es vivir una vida enraizada en la Gracia de Dios.

2. Expectativa enraizada en la fe.
Cuando vivimos con la certeza de que somos amados por Dios, la esperanza crece en nuestro interior. La esperanza es la fe puesta en marcha, que nos dice que existe un futuro mejor. Vivir con esta expectativa nos hará depender de la fe basada en la Palabra, más que en nuestras circunstancias o sentimientos. La fe nos cambia el enfoque de la vida. Pueden llegar a nuestra mente preguntas, como ser: - ¿Es realmente grande éste problema? -; - ¿Qué es lo peor que me puede pasar? - pero de nuestro espíritu surgirá la respuesta que Dios siempre es mucho más grande y poderoso que cualquier problema. Vivir con una baja expectativa de fe es menospreciar las bendiciones de Dios.

3. Capacidad de recuperación.
La capacidad de recuperación es la habilidad de sobreponerse lo más pronto posible, por ejemplo, de la desgracia, y ajustare al cambio entre otras cosas. Muchos cristianos ante el primer golpe de la vida, se enfrían espiritualmente o reniegan de Dios. Aquellos que viven con la expectativa enraizada en la fe, podrán caer y verse en situaciones terminales, pero sobrenaturalmente controlarán las situaciones en vez de que las situaciones los controlan a ellos. Esta clase de cristiano tiene una fe persistente y perseverante, gracia que viene por cultivar su intimidad con el Señor (Fil. 4:6-7)

4. Compasión
Los problemas de la vida generalmente incluyen a las personas. Existen circunstancias donde somos abandonados, traicionados, difamados, por aquellos que nos prometían amistad, fidelidad, etc. La compasión es la que nos guarda de resentirnos con aquellos que nos han hecho daño y nos da la Gracia aún de perdonarlos.

5. Celo o pasión por las cosas de Dios.
Existe un nivel de compromiso con Dios, que es como una pasión que nos quema por dentro, las cual nos impulsa a honrar a Dios y cumplir Su propósito en nuestra vida.

6. Integridad
Es la decisión de reflejar la imagen de Cristo dondequiera que nos movamos, bajo cualquier circunstancia y ante cualquier presión. Nada ni nadie puede hacernos renunciar a esta gracia del Espíritu Santo.

7. Gratitud
En los tiempos de problemas y luchas, generalmente si no tenemos adiestrada nuestra boca, fluirá más la queja que la alabanza y la gratitud. Cuando usted se levanta a la mañana, ¿piensa primero en todos los problemas que tendrá que sobrellevar, o le agradece a Dios por renovarle el contrato de vida por ese día, declarando que recibirá de El la Gracia necesaria para enfrentar ese día?

En este tiempo presente de problemas y luchas espirituales, ¿Las señales de vitalidad espiritual recién mencionadas, están latentes en su vida?

 


Publicado en: Artículos

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