¡QUE HAYA ALIMENTO EN MI CASA DICE EL SEÑOR!

¡QUE HAYA ALIMENTO EN MI CASA DICE EL SEÑOR!

Apoyemos financieramente a aquellos ministerios que nos alimentan y edifican espiritualmente

Malaquías 3:10 leemos: “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”

El presente artículo no tiene la intención de discutir sobre si los diezmos son cosa del Antiguo Testamento, etc., sino acerca de las condiciones que necesitan ser dadas para que nosotros honremos al Señor financieramente con lo que él nos ha dado primero.

En muchos lugares se habla hasta el cansancio sobre los diezmos, como poniendo cargas pesadas sobre la gente, pero los mismos que “fuerzan” a la gente a traer sus diezmos a sus lugares de ministerio son los mismos que olvidan leer lo que la Biblia dice acerca de las condiciones que se necesitan para que alguien con confianza traiga sus diezmos. Según este pasaje no todo lugar es apto para que traigamos nuestros diezmos o lo apoyemos financieramente.

Es importante recordar que dar los diezmos es un acto de adoración individual, que generalmente lo hacemos en el lugar donde nos congregamos, pero si leemos bien el pasaje de Malaquías allí el Señor dice enfáticamente que no solo que traigamos los diezmos, sino que pone una premisa o base para hacerlo, Dice: “haya alimento en mi casa”.

Más allá que digamos que la frase se refería a que hubiera lo suficiente en los lugares donde se depositaban lo que la gente ofrendaba, para sostener a los siervos de Dios, creo que para nosotros hoy es bueno que pensemos en lo siguiente. Por lo que dice el pasaje, podemos deducir que si no hay alimento en la casa de Dios, no debemos apoyar financieramente ese lugar.

Una buena pregunta para hacerse antes de apoyar financieramente un ministerio seria: ¿Hay alimento espiritual sustancioso en este lugar?

Aquí no estamos para juzgar a nadie ni sembrar dudas, pero si somos sinceros, veremos que muchos creyentes hoy día basan su crecimiento y edificación espiritual más en lo que leen y estudian en libros, páginas de internet que lo que reciben en las actividades de su iglesia. Hoy día existen, y gloria a Dios por eso, ministerios que con sus libros, páginas de internet, radio, televisión, edifican la vida espiritual de muchos creyentes que lamentablemente no reciben el buen alimento espiritual en los lugares donde se congregan. Por cierto esto es lamentable pero es una realidad actual. ¡Es tiempo de que en la casa de Dios haya alimento espiritual!

Una de las características de los líderes espirituales (los mismos que hablamos todo el tiempo del diezmo y dar ofrendas) es que sean personas de la palabra, que se ocupen de estudiar, aprender, nutrirse primero ellos para luego apacentar a la grey…pero la realidad moderna de nuestra iglesia a veces, o muchas veces, no es así….la gente se queda en ese lugar porque tiene amigos o se siente cómodo pero su vida espiritual esta desnutrida por falta de alimento espiritual de la Palabra de Dios.

Una consigna importante es saber antes de apoyar un ministerio que nos hagamos la siguiente pregunta: ¿Este ministerio me alimenta y edifica espiritualmente con la Palabra de Dios? ¿Este ministerio me desafía a crecer a nuevas alturas espirituales?

Con mi esposa acostumbramos ya desde hace años, apoyar financieramente a algunos ministerios que nos alimentan espiritualmente fuera del ámbito local. ¿Por qué lo hacemos? No por la fuerza, sino por agradecimiento, pues gracias a ellos nuestras vidas son tocadas, bendecidas, edificadas y nos conducen a nuevos niveles espirituales.

Necesitamos apoyar ministerios que nos edifiquen espiritualmente para que ellos tengan los recursos suficientes para seguir adelante con su precioso ministerio.

Muchas veces ayudamos a aquellos ministerios que están en necesidad, y eso es bueno por cierto, pero necesitamos educarnos espiritualmente para apoyar a aquellos ministerios que nos imparten las cosas del Espíritu y nos alimentan con la Palabra de Dios.

A veces caemos en el error de apoyar ministerios que tienen un nombre, pero que lamentablemente no alimentan ni edifican espiritualmente a la gente. Usted necesita ser un buen administrador de lo que Dios le ha dado y como hombre o mujer del Espíritu que es, debe saber que es una necesidad apoyar a aquellos ministerios que nos enseñan y edifican espiritualmente con los principios de la Palabra de Dios.

Es bueno aclarar que si nos encontramos congregados en un lugar donde no recibimos el alimento necesario espiritual, no significa que no debemos darle a Dios los diezmos. Como dije anteriormente, este es un acto de adoración personal que lo hacemos para agradar a Dios no a los hombres.

“Que haya alimento en mi casa ha dicho el Señor” es responsabilidad del liderazgo espiritual de todo ministerio pero creo que ha llegado el tiempo de que los creyentes también tomen su responsabilidad de apoyar financieramente principalmente a aquellos ministerios que realmente le alimentan y edifican espiritualmente con los principios poderosos de la Palabra de Dios.

 


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