¡PREVALECERÁS!

¡PREVALECERÁS!

Buscando a Dios en estos días, sentí la voz suave y, a la vez, profunda del Espíritu Santo que me decía: “¡Prevalecerás!”, y esa sola palabra me llevó al pasaje de 1 Samuel 26:25:
“Y Saúl dijo a David: Bendito eres tú, hijo mío David; sin duda emprenderás tú cosas grandes, y prevalecerás. Entonces David se fue por su camino, y Saúl se volvió a su lugar”.

A medida que lo leía, el pasaje se fue abriendo en una secuencia de “capas de iluminación” que me revelaron lo que Dios quiere hacer en este tiempo en mi vida, y estoy seguro de que en la tuya también.

Veamos esa secuencia a continuación:

“Bendito”: No soy una persona maldecida ni heredero de maldición, soy bendito a los ojos de Dios. No importa cuántos me hayan maldecido, la palabra que Dios dijo cancela y disipa toda palabra de maldición que me hayan dicho. ¡Soy bendito porque mi Padre Celestial lo dice!

“eres”: No dice “serás” (futuro) o “fuiste” (pasado). Es una palabra del presente continuo. Soy bendecido continuamente, hoy y ahora.

“tú”: Es para mí específicamente.

“hijo mío”: Dios, mi Padre celestial me lo está diciendo. ¡Eres mi hijo!

“sin duda”: Es decir, no tengas ni un asomo de duda. Cree con absoluta certeza.

“emprenderás”: Según el diccionario de la RAE, la palabra “emprender” significa: “Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”. Entonces, Dios me dice: “Emprenderás una obra o un negocio”.

“tú”: Por segunda vez Dios dice “tú” porque es probable que en este punto empecemos a dudar y pensar que esta palabra es para otro, que nos “queda grande” o que debido a nuestra situación imposible no puede ser verdad.

Pensamos: “¿Quién…yo?”. Y el Señor nos responde: “Sí, ¡tú!”

“Emprenderás cosas”: Se refiere a varias cosas a la vez. Cosas tangibles.

“Emprenderás cosas grandes”. Estas cosas no son pequeñas, sino de gran alcance.

“Prevalecerás”: Según el diccionario de la RAE, “prevalecer” significa: “Sobresalir, perdurar, subsistir, se utiliza para el proceso de plantar una semilla y su crecimiento paulatino. Dicho de una cosa no material (¿algo espiritual?); crecer y aumentar”.

Cuando el Señor nos habla y nos impacta con algún pasaje de manera tan especial, como fue en este caso, lo consideramos una palabra “rhema”, es decir, una palabra específica para una persona específica en un tiempo específico que vino de repente.

Para terminar:
A veces podemos cometer el error de racionalizar la palabra y empezar a buscar argumentos que rápidamente apagarán nuestra fe. No permitas que el enemigo ahogue esta palabra. En este momento te animo a creerle al Señor y su Palabra con fe. ¡Estoy seguro de que esta palabra te dará aún mayor fe!

El Señor ha dicho: “¡Prevalecerás!”.

 


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