PENTECOSTÉS: ¿QUÉ SIGNIFICA PARA NOSOTROS HOY?

PENTECOSTÉS: ¿QUÉ SIGNIFICA PARA NOSOTROS HOY?

La mayoría de los que estamos en el camino del Señor sabemos o hemos escuchado, en mayor o menor grado, acerca de la palabra “Pentecostés”.

En el Antiguo Testamento leemos acerca de la fiesta de Pentecostés y en el Nuevo Testamento leemos que en el día de celebración de la fiesta de Pentecostés, Dios derramó de Su Espíritu Santo (Hechos 2) dando lugar a lo que se conoce como “La era del Espíritu Santo” o la “fundación espiritual de la Iglesia de Cristo”.

Estos eventos, cuando los miramos en forma global y a la luz del Nuevo Testamento, nos revelan algo unitario, que es espiritual, profético, y a la vez actual de lo que Dios quiere hacer en este tiempo dónde como Iglesia celebramos el día de Pentecostés.

Como mencioné recién, Pentecostés no comenzó en Hechos 2. Esta fiesta o celebración se detalla en Levítico 23:15-16; Números 28:26-31 y Deuteronomio 16:9-12. La Palabra “Pentecostés” es una palabra griega que significa “cincuenta días”, porque se celebraba cincuenta días después de la Pascua. En Hebreo esta palabra es “Shavuot” y significa “la fiesta de las semanas”

Para entender lo que Dios nos quiere decir en este tiempo se hace necesario saber que existen tres niveles de Pentecostés. Cada uno de ellos representa una expresión de la bendición de Dios. Cada nivel le abre la puerta al otro para experimentar lo que Dios quiere darnos en este tiempo.

PRIMER NIVEL: Pentecostés celebra la liberación de la provisión de Dios
Los agricultores trabajaban mucho semana tras semana para preparar el suelo y plantar las semillas con la esperanza de recibir una abundante cosecha… pero el solo hacer eso de haber trabajado no les garantizaba que la semilla diera fruto. Si el Señor no abria los cielos y derramaba Su Favor, la cosecha de trigo no se produciría.

Por eso ellos, en un acto de fe, tomaban la primera gavilla o los primeros granos y lo traían al Señor como una ofrenda de agradecimiento por su provision. Era un acto de ofrendar con alabanza. Esto lo hacían antes de obtener la cosecha, cuando apenas había salido el primer fruto creyendo que si Dios fue fiel para darle las primicias, sería fiel también para darles una gran y buena cosecha.

Entonces, el primer nivel de Pentecostés es venir ante el Señor con un corazón agradecido, y con fe, por la provision abundante que viene. Ese acto de fe, se demuestra trayendole al Señor una ofrenda figurativa y acciones de alabanza.

Hacer esto garantizaba avanzar al segundo nivel de Pentecostés…


SEGUNDO NIVEL: Pentecostés celebra también la revelación sobrenatural de Dios
Quizás no todos sepan que cuando Dios se reveló a Su pueblo en el Monte Sinaí para darles los mandamientos (Exodo 20), fue en el tiempo de Pentecostés.

Alli Dios le dio a Moisés lo que nosotros conocemos como “la Ley” pero en hebreo en realidad la palabra “Torá” significa: “Las enseñanzas de Dios”. Estas enseñanzas revelaban el amor y la voluntad de Dios y su caracter més que decirles “hagan esto o no hagan lo otro”. A través de la Torá ellos le conocerían. En Pentecostés Dios les reveló su corazón.

El Segundo nivel de Pentecostés es venir ante el Señor con un nuevo deseo de conocer más de Su Palabra (por medio del estudio, lectura y meditación diaria) para obtener revelación de Quién es el Señor al que servimos. Cuanto más conozcamos de Su Palabra, más nuestra fe crecerá en él.

Hacer esto nos abrirá la puerta al tercer nivel del Pentecostés…


TERCER NIVEL: Pentecostés celebra el derramamiento del Poder del Espíritu Santo (Hechos 2) y nos abre la puerta a vivir en una dimension de autoridad espiritual como lo hizo la Iglesia Primitiva
El tercer nivel de Pentecostés es recibir más de la presencia del Espíritu Santo para vivir una vida sobrenatural en Cristo y de autoridad espiritual en Dios.

¿Puede ver la secuencia de los tres niveles? ¡Dios los ha designado para nosotros, su pueblo!

En este tiempo que como Iglesia celebramos el día de Pentecostés, tengamos en cuenta todo lo que significa, abarca e implica la celebración de Pentecostés. ¡Dios quiere regalarnos estas tres bendiciones y no quiere que las perdamos! ¿Estamos dispuestos a recibirlas?

 


Publicado en: Artículos

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