LAS ARMAS DEL ESPÍRITU

LAS ARMAS DEL ESPÍRITU

Dios nos ha dado un arsenal o un armamento espiritual muy poderoso. En 2 Corintios 10:4-5 leemos que “las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas…”.

Según la Biblia, estas armas espirituales destruyen los planes que nuestro enemigo, el diablo, ha tramado contra nosotros. Si queremos vencer los ataques del enemigo de nuestra vida y ministerio debemos usar las armas que Dios nos ha dado en su Palabra.

A continuación mencionaremos brevemente algunas de ellas:

1. Oración, ayuno e intercesión
En Mateo 7:7 se detallan tres niveles de la oración: a) La oración de petición; b) La oración de comunión o amistad íntima con Dios y c) La oración de intercesión. Existen circunstancias donde es necesario orar y ayunar a la vez (Mateo 17:21; Marcos 9:29) para quebrar y romper ciertos géneros y yugos malignos (Isaías 58:6, 9).

2. Alabanza y adoración
Hay una diferencia entre la alabanza y la adoración: La primera consiste en la celebración por la victoria de Dios (Salmos 95:1-3) y la segunda se enfoca en Quién es Dios, nuestro Creador (Salmos 95:6).

3. El fluir profético y los dones del Espíritu Santo
En 1 Corintios 12:7-10 se detallan los dones del Espíritu, donde allí dice que a cada uno se le ha dado, al menos, un don. Todos podemos profetizar (1 Corintios 14:31), pero hay diferentes niveles proféticos (1 Corintios 14:3). No todo el que profetiza es profeta, porque hay una diferencia entre los que profetizan (Hechos 21:9) y el ministerio de profeta (Hechos 21:10-11).

4. La Palabra de Dios: Decretos espirituales y confesión de las promesas
La Palabra de Dios se puede leer, estudiar y meditar; pero también se puede usar para declarar o confesar a viva voz las promesas de Dios (2 Corintios 4:13; 1 Pedro 4:11). La Palabra de Dios es creativa. Cuando Dios creó las cosas usó la Palabra (Génesis 1:3, 6, 9, 11, 14, 20, 24). La Palabra de Dios se transforma en la espada del Espíritu cuando confesamos sus fieles promesas (Efesios 6:17).

5. La autoridad espiritual: Atar y desatar en el nombre de Jesús
El creyente tiene autoridad espiritual gracias a la obra de Cristo en la cruz del calvario y a Jesucristo, que está sentado en su trono a la diestra de Dios Padre (Efesios 1:20; 2:6). Por eso, en su nombre, podemos atar, reprender y echar fuera a los demonios como Él lo dijo (Marcos 16:17).

6. La sangre de Jesucristo
La sangre de Jesucristo es un arma poderosísima para vencer al diablo. En Apocalipsis 12:10-11 leemos: “… ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero.”

¡Sumado a todas estas armas espirituales, tenemos a Dios mismo de nuestro lado (Dios Padre, Dios hijo Jesucristo y Dios Espíritu Santo) y su ejército celestial (los ángeles)! ¡Tenemos todo lo que necesitamos para proteger nuestro matrimonio!

Cabe aquí responder las siguientes preguntas: ¿Sabemos utilizar correctamente las armas espirituales que Dios nos ha dado? ¿Donde nos congregamos estamos siendo entrenados y equipados espiritualmente?

Definir esto es fundamental, porque podemos tener las armas espirituales a nuestra disposición, pero si no sabemos cómo utilizarlas correctamente en el momento preciso no servirá de nada.

¡Dejemos de ser pasivos espirituales y aprendamos a utilizar las armas espirituales que Dios nos ha dado!

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes [con las armas espirituales]…” (1 Pedro 5:8-9, énfasis añadido).

 


Publicado en: Artículos

clic para cerrar