LA MANIFESTACIÓN DE LA PRESENCIA DE DIOS

LA MANIFESTACIÓN DE LA PRESENCIA DE DIOS
Una de los interesantes relatos de la vida de David fue cuando el intentó traer el arca del pacto a Jerusalén. Sabemos que David era un buscador de la presencia de Dios por su amor hacia el Señor. Su más alto deseo era vivir en la presencia de Dios y eso significaba traer el arca a Jerusalén porque donde el arca estaba, la presencia de Dios estaba presente. Dios había dado instrucciones que el arca debía estar en el lugar santisimo, en la parte más interna del tabernáculo pero en los días de Elí, Israel lo llevó al campo de batalla pensando que les daría la victoria, pero Israel perdió la batalla y el arca fue capturado por los Filisteos (1 Samuel 4:3-11). Luego de siete meses los Filisteos lo devolvieron a Israel (1 Samuel 5), pero una vez devuelto no lo pusieron en el tabernáculo sino que lo depositaron en Quiriat-Jearim por veinte años (1 Samuel 7:2). Cuando David capturó la fortaleza jebusita de Jerusalén, su primera meta era traer el arca, pero David no entendió algunas cosas sobre el arca. Cuando los Filisteos capturaron el arca, lo trasaladaron en un carro tirado por bueyes. El carro tirado por bueyes era similar a lo que hoy es una camioneta, utilizada para transportar cosas pesadas. Era una manera muy práctica de transportar las cosas, así que cuando David estaba listo para traer el arca a Jerusalén siguió el mismo ejemplo de los Filisteos. Era algo práctico pero no era este el plan de Dios! Dios había dicho que el arca debía ser transportado sobre los hombros de los levitas consagrados. No seguir el plan de Dios trajo problemas. Cuando los bueyes tropezaron e hicieron que el carro corriera riesgo de volcar, Uza quiso ayudar pero al tocar el arca murió en el acto. Esto hizo que David tuviera temor de Dios de traer el arca a Jerusalén, asi que lo depositó en la casa de Obed-Edom por tres meses lo cual hizo que la casa sea bendecida grandemente. Al ver eso, David entonces quiso hacer un nuevo intento. Como dice el dicho: “cuando toda falle, lea las instrucciones”. Eso fue lo que David hizo. Ahora en vez de trasladar el arca con un carro tirado por bueyes David había puesto levitas consagrados para que lo trajeran sobre sus hombros. Ellos rodearon el arca con alabanza y cada seis pasos se detenían para realizar un sacrificio al Señor. ¡Esto fue lo que finalmente hizo David y la Gloria de Dios vino! Ellos trajeron el arca de Dios y lo colocaron en la tienda que David habia elegido. El seleccionó levitas como ministros delante del arca del Señor, para celebrar y agradecer, alabar al Dios de Israel (1 Cronicas 16). En 1 Crónicas 16:37 vemos que David programó que los levitas estuvieran alrededor del arca alabando las 24 horas del día, los 7 días de la semana. ¡Ahora Dios estaba entronado entre las alabanzas de su pueblo! La Gloria de Dios estaba establecida en la tierra y la historia cuenta que este fue la época de oro para Israel, donde experimentó gran bendición. ¿Qué representaba el arca y por qué era tan importante? El arca era un mueble hecho de madera de gran calidad y recubierta en oro. La tapa que tenía se llamaba propiciatorio, el cual tipificaba el trono de Dios. Arriba del propiciatorio había dos ángeles alados llamados querubines. Al arca se lo llamaba también el arca de Dios, el arca del Pacto y el arca del testimonio. Sobre este mueble era donde la Gloria de Dios reposaba. Era el “lugar” que Dios habia elegido para habitar en la tierra. ¿Qué es la Gloria de Dios? La palabra Gloria en el hebreo es “Kavod” y la raíz de su significado esignifica “algo pesado”. Esta gloria es la presencia manifiesta de Dios. Es cuando el Omnipotente y Eterno Dios se manifesta a si mismo en el limitado universo material y en un lugar específico. El universo sentia “el peso” de Su presencia. Algunas veces era visible, como una nube, algunas veces su poder energizante se sentía, otras veces es un fluir de la revelación profética, señales, milagros y maravillas. ¡La Gloria es donde las bendiciones de Dios hacen su habitación, porque la Presencia de Dios se hace presente. Al experimentar esa Gloria uno encuentra paz, poder, sanidad, protección y abundante provisión. La Biblia dice que cuando Su Gloria es manifestada… sus bendiciones son derramadas. Este es el corazón del cristianismo, esto hace la diferencia entre tener una relación con Dios o seguir una religión. La religión del hombre se enfoca en rituales e involucrarse en activismo religioso; en tener moralidad para vivir una vida buena, en tener buenas amistades, pero el cristianismo biblico está enfocado en la presencia de Dios con la idea de conocerle más y disfrutar su presencia siempre. Dios quiere que su presencia manifiesta habite con nosotros para que podamos escuchar su voz y experimentar su presencia y poder. Esto es lo que nosotros hoy llamamos avivamiento. Donde la presencia de Dios se manifiesta cosas inusuales suceden, como ser, hay revelación de lo alto. En Números 7:89 leemos “Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de reunión, para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con él.” La atmósfera del cielo era derramada en la tierra, y habia bendición. Los judíos se daban cuenta que la Gloria de Dios en el arca traía un cambio visible en el territorio. En el Talmud (la ley oral) se lee que el templo era un lugar de milagros contínuos, la carne nunca se echaba a perder en el templo, no se veían moscas en el templo, los panes de la proposición eran dejados en su lugar por una semana y se mantenían frescos como cuando estaban recién hechos, la lluvia no apagaba el fuego del altar, las serpientes y escorpiones no dañaban a nadie en Jerusalén. La vida en el medio ambiente del templo estaba llena de constantes milagros. En cierto grado, las leyes naturales estaban detenidas o superadas por lo sobrenatural divino. En el mundo el proceso natural es que las cosas vayan decreciendo y decayendo (maldición). Nuestro mundo está inmerso en esa carrera descendente, pero donde la Gloria de Dios habita, el poder de la maldición es quebrado y anulado. ¡Dios quiere que nosotros vivamos en Su Gloria! En Su presencia cada promesa es cumplida, en Su presencia hay amor, gozo, libertad, sanidad, provisión y protección, pero más que todo eso… ¡en Su presencia lo experimentamos a él! Moisés dijo en Exodo 33:15 “Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados (en la version en inglés dice “lo que nos distingue”) de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?” Si podemos entender cómo la Gloria reposaba en el arca en aquél entonces, yo creo que nosotros hoy también podemos habitar en la Gloria de Dios. Miremos algunas de las cosas que Dios nos dice sobre el arca. Dios había dado instrucciones muy específicas acerca de la construcción del arca y lo que había que poner dentro de ella. ¿Que había adentro del arca? 1.La tabla de los diez mandamientos. Nosotros le decimos “la ley” pero en realidad la palabra “Torah” significa “la enseñanza de Dios”. Ella nos relata como es Dios. Existen algunas cosas que necesitamos saber si queremos habitar en la presencia de Dios y experimentar sus bendiciones. Dios dijo que su pueblo es destruido por falta de conocimiento (Oseas 4:6) (Recuerde a David y el carro tirado por los bueyes) así que por eso Dios dio la Torah para enseñarnos como él es. 2.Un recipiente con Maná. Este era un testimonio de la bondad de Dios. Israel estuvo en el desierto y sus provisiones se acababan. Ellos murmuraron y se quejaron. En Exodo 16 leemos que ellos se quejaron contra Moisés “hubieramos muerto en Egipto porque al menos alli teniamos la comida que queriamos”, así que Dios les mostró su poder para proveerles. Al día siguiente por la mañana la tierra estaba cubierta con algo pequeño de color blanco… ¡era Maná! Lo que tenían que hacer ellos solamente era recogerlo… ¡pan del cielo! Ellos comieron maná por 40 años. El maná en el arca era un testimonio de la bondad de Dios. El arca era llamado el arca del testimonio. El testimonio gozoso causaba que la Gloria descendiera. 3.La vara reverdecida de Aarón. Este era el testimonio de la autoridad de Dios. El milagro de la vara de Aarón. En Números 17 algunos de los israelitas cuestionaban el liderazgo de Moisés y Aarón. Ellos hacían eso por su espíritu de ambición y búsqueda de promoción, por eso trataron de tumbar a los líderes para ellos ocupar esos lugares. Dios les pidio a los líderes de todas las tribus reunirse y traer cada uno una vara con sus nombres. Dios le dijo a Moises que el escogería una vara entre todas y para confirmar esa eleccion, la vara brotaría. Ellos dejaron las varas en la presencia de Dios toda la noche. A la mañana siguiente ellos descubrieron que la vara de Aarón habia reverdecido, demostrando que era la autoridad elegida de Dios. El arca era un testimonio de la autoridad de Dios. Donde las autoridades de Dios son honradas su presencia habita con poder. ¿Qué habia sobre el arca? 1.El propiciatorio. No era suficiente tener la ley, también debe estar predominando la misericordia. Debe existir un camino de redención. Cada año en el día de la expiación el Sumo sacerdote rociaba con sangre el propiciatorio. Cuando la sange está en el propiciatorio (tambien llamado “lugar de misericordia”) el pecado es cubierto y fluye el perdón y nuevo comienzo. 2.Los dos querubines. Ellos representan a los adoradores perpetuos. Son una figura de aquellos ángeles que guardan el trono de Dios en el cielo y rodean el trono con una continua alabanza y adoración. La Gloria de Dios habita en una atmósfera de alabanza y adoración. El tabernáculo estaba caracterizado por una continua alabanza, adoración y oración. Cuando adoramos a Dios nuestros corazones se alinean con el Señor y estamos correctamente posicionados para recibir de sus bendiciones. Asi que Dios puso querubines sobre el arca como un recordatorio de que el lugar de su presencia es un lugar de adoración. ¡Esto todavia sigue vigente hoy! ¿Qué es lo que trae su presencia? La oración, la alabanza, la adoración. Muchos ya hemos experimentado todo esto. Uno esta orando y derrmanado su corazón delante de la presencia de Dios… usted está a solas con Dios y comienza a alabarle… y de repente, ¡Dios está allí y se manifiesta! La Biblia dice que Dios hace su habitación en medio de las alabanzas de su pueblo. Su presencia habita en nuestra alabanza…. Cuando invertimos tiempo en alabar, adorar y orar, ¡Dios viene y se encuentra con nosotros!... esto puede suceder en una reunión en la iglesia, manejando en el auto, en la casa. Resumiendo, entonces, ADENTRO del arca estaba la Torah, para la revelación de su naturaleza; el recipiente con maná para testimoniar de su bondad; la vara reverdecida de Aarón para testimoniar de su autoridad. SOBRE el arca estaba el propiciatorio para recordarnos donde el pecado es cubierto y perdonado, los dos querubines que rodeaban la presencia de Dios con adoración… cuando todo eso estaba en su lugar, la Gloria de Dios encontraba un lugar donde habitar y se manifestaba. Esto mismo es lo que hoy Dios quiere hacer entre nosotros. Por supuesto que no necesitamos un arca, pero si sabemos que Dios quiere que Su Gloria habite en medio nuestro. Dios quiere que su Gloria este aún sobre nosotros, pero los requerimientos son los mismos. Cuando Dios encuentra estos requerimientos cumplidos Su presencia viene a habitar. Dios está levantando un pueblo para que ellos disfruten Su presencia. El está buscando “levitas” consagrados que lleven el arca, el esta buscando aquellos que se muevan en la misma sintonía que él para experimentar su presencia establecida en la tierra. Dios quiere que su Gloria se establezca en la tierra y para eso Dios está levantando un pueblo dispuesto a hacerlo. Es tiempo de traer el arca (la presencia de Dios) a nuestras congregaciones, ciudades, países…¿estamos dispuestos?

 


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