FUNDAMENTOS APOSTÓLICOS: EL KERYGMA

FUNDAMENTOS APOSTÓLICOS: EL KERYGMA

Para la edificación de la Iglesia hay dos elementos concretos: 1) El kerygma apostólico y 2) La doctrina de los apóstoles.

La palabra griega “kerygma” significa “proclamación” y se refiere al contenido del mensaje del evangelio para cumplir la misión evangelística de la Iglesia, la predicación del Evangelio de Jesucristo a los perdidos.

El kerygma es la proclamación con autoridad y unción del gran hecho de que Jesucristo está vivo, presente y activo para conducir a los que creeen en él a su salvación y transformación, a una vida mejor y superior.

Para que esto suceda es necesaria la unción del Espíritu Santo:

1) En la persona transmisora del mensaje. El kerygma debe ser transmitido como un fenómeno sobrenatural de la intervención de Dios. El proclamador o mensajero del kerygma no deber ser un “repetidor mecánico” del mensaje de salvación sino un hombre que arda influenciado por el poder del Espíritu Santo.

2) En la persona que escucha o recibe el mensaje de salvación. No es el mensajero el que convence a la gente con sus argumentos, sino que es el Espíritu Santo el que convence de pecado, justicia y juicio al pecador (Juan 16:8).

El contenido del mensaje del kerygma
En la predicación o mensaje del evangelio es necesario que estén presentes los siguientes principios revelados en la Palabra de Dios:

1.Dios creó a la humanidad para vivir en constante contacto con el, para bendecirlo, pero la desobediencia trajo el pecado, la maldición y la separación de Dios (Génesis 1-3). Pecado significa vivir la vida independientemente de Dios.

2.La Biblia enseña que el pecado causó separación entre Dios y el hombre, y dejó a la humanidad a merced del diablo destructor (Juan 10:10). Romanos 3:23 dice: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” y Romanos 6:23 dice: “Porque la paga del pecado es muerte, …”

3.Todos los seres humanos somos criaturas de Dios, pero solamente son hijos de Dios los que en un momento determinado creen en Jesucristo y por lo tanto lo reciben en un acto de fe en su corazón como su Salvador personal. Juan 1:12 “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”

4.Para acercarnos a Dios, debemos reconocer nuestra condición pecaminosa y aceptar la salida que Dios nos ofrece. Dios nos muestra el Camino de salida porque nos ama. Ese camino se llama Jesucristo. Romanos 5:8 dice “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Juan 14:6 dice: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

5.Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres y es la única manera de acercarse al Dios verdadero, Creador de los cielos y la tierra.
1 Timoteo 2:5 dice: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”. Jesucrito fue voluntariamente, y por amor a la humanidad, a la Cruz del calvario para ser crucificado, morir y resucitar al tercer día para que se cumpliera lo que dice Juan 3:16: ‘’ Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

6.No basta con reconocer históricamente lo que Jesús hizo en la cruz del calvario. Es necesario creer con fe y entender la necesidad de venir a los pies de Cristo para disfrutar del favor de Dios y tomar la decisión de rendirle la vida a Cristo. Juan 1:12 dice “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;”

7.Recibir a Jesucristo es un acto de fe interior que debe ser reconocido públicamente como testimonio al mundo que ahora soy una nueva criatura. 2 Corintios 5:17 dice: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

8.Aceptar a Jesucristo no significa realizar un cambio de religion ni hacerse miembro de un club religioso, sino que implica un cambio radical en la vida. La Biblia llama a eso, arrepentimiento, un cambio de 180 grados en pos de Cristo. Hechos 3:19-20 dice: Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado;"

9.La promesa de salvación abarca la era presente y la vida eterna. Juan 3:16: ‘’Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Estos son los puntos principales del contenido del “Kerygma” apostólico que la Iglesia Primitiva tuvo y se espera que nosotros hoy, como iglesia de Jesucristo, proclamemos lo mismo al predicar el Evangelio. ¡El resultado será que veremos a muchos que todavía están en las tinieblas venir a los pies de Cristo!

 


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