EL COMPORTAMIENTO DEL VARÓN DE DIOS – Lección 1

EL COMPORTAMIENTO DEL VARÓN DE DIOS – Lección 1

Por Orville Swindoll

1.
Principios bíblicos del rol masculino


Introducción:
Texto clave:
Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.
1ª Corintios 16.13

Es importante observar que esta exhortación del apóstol Pablo fue dirigida a toda la iglesia, no sólo a los varones. Lo que Pablo anhela ver en el pueblo de Dios es una postura viril, firme y claramente comprometida con Dios.

Trasfondo bíblico
Para nuestra orientación básica, remontemos al registro bíblico de la creación del hombre:

26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
Génesis 1.26–28

18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. 19 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. 20 Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él. 21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. 22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
Génesis 2.18–22


Basándonos en estos textos bíblicos, respondamos a las siguientes preguntas:

• ¿En qué sentido es el ser humano distinto de todos los demás seres creados?


• ¿Qué tarea asignó Dios al ser humano, tanto al varón como a la mujer?


• Al contemplar la soledad del varón, ¿qué medida decidió Dios tomar?

• ¿Qué materia prima usó Dios para hacer la mujer?

Dios hizo al hombre para gobernar sobre la tierra, e hizo la mujer para ayudarle y acompañarle. Para gobernar hace falta un carácter y un comportamiento acordes con esa vocación. Aunque el hombre y la mujer ejercen juntos el gobierno sobre la creación de Dios, el hombre tiene una responsabilidad mayor. ¿Cómo se podría definir esta responsabilidad?


Génesis cap. 3 relata la triste historia de la rebelión de Adán y Eva, y del juicio de Dios sobre su pecado.

• ¿A cuál de los dos tentó Satanás (en forma de serpiente)?

• ¿A cuál de los dos dio el Señor mayor responsabilidad? (véanse 2.16,17; 3.9–12, 17–19)

La diferencia entre los sexos
Hay una marcada diferencia entre el comportamiento masculino y el femenino, aunque ninguno de los dos es inferior al otro. Debemos estar atentos a las distorciones que se han introducido en la sociedad que confunden el papel correspondiente a cada sexo. ¿Cuáles distorciones podemos observar en derredor nuestro?


Nuestro propósito en este estudio es tomar una conciencia clara de lo que el Señor nos ha enseñado en su palabra sobre el rol masculino, y luego ordenar nuestra vida de acuerdo con ese enfoque.


• ¿Qué entendemos por comportamiento masculino? ¿Cómo se caracteriza?

• ¿Qué entendemos por comportamiento femenino? ¿Cómo se caracteriza?

No debemos confundir los roles masculino y femenino. Hay lugar para ambos en el contexto social: en el hogar, en la iglesia, en la industria, el comercio y en el gobierno civil. Dios estableció la diferencia entre los sexos y el rol que corresponde a cada sexo. La diferencia entre un sexo y otro es mucho más que biológica, psicológica o sentimental.

La iglesia —el pueblo de Dios, la comunidad de fe— tiene un rol masculino que desarrollar, y no solo un rol femenino. Muchas veces la iglesia ha jugado un papel casi exclusivamente femenino: un servicio de carácter femenino, un amor femenino, un culto femenino, y una postura femenina en general.

La iglesia militante, victoriosa, pujante, precisa una postura masculina, un carácter masculino, una responsabilidad masculina. De ninguna manera queremos restar valor del importantísimo papel femenino de la iglesia; es legítimo. Pero una restauración del rol masculino es esencial, y muy necesitada hoy en muchas partes de la iglesia.

Pensemos en algunas áreas específicas de responsabilidad masculina. ¿Cómo se definiría la actuación masculina en cada una de las siguientes áreas?

• el trabajo, el sostén de la casa y de la familia
• el liderazgo y la administración
• el servicio
• la disciplina (incluye auto-disciplina)
• el amor
• la disposición para el sacrificio
• la dignidad
• el esmero, la excelencia en todo


¿Qué imagen damos en estas áreas? ¿Cumplimos adecuadamente nuestra responsabilidad? Si el hombre no actúa como corresponde en estas áreas, sufren la familia,


la iglesia y la sociedad en general.
Anotemos a continuación algunos ajustes que debemos hacer para cumplir con nuestra responsabilidad varonil:

Tomemos la decisión de comportarnos varonilmente.

Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.
1ª Corintios 16.13


Para contactarse con el autor: www.orvilleswindoll.com

 


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