EL CAMINO CORRECTO HACIA LA MADUREZ ESPIRITUAL

En muchos aspectos, nuestro Cristianismo moderno se parece poco o nada al revelado en las Sagradas Escrituras, especialmente en el área del crecimiento espiritual. Es triste decirlo, pero hoy dia no es tan común encontrar a creyentes realmentes comprometidos y experimentando en sus vidas el real Señorío de jesucristo.

La figura del Tabernáculo tiene un profunda enseñanza para nosotros hoy, para marcarnos el camino correcto hacia la madurez espiritual.
La mayoria sabemos que el Tabernáculo estaba subdividido en tres secciones, a partir de la puerta o acceso de entrada:

1. En Atrio, en el cual se encontraba: a) Altar del Sacrificio; b) el lavacro.
2. E Lugar Santo, en donde estaba; a) la mesa de los panes, b) el candelabro y c) el altar del incienso.
3. El Lugar Santisimos, donde estaba el Arca del Pacto.

La idea de Dios es que todos vayamos paso a paso, desde el comienzo (la puerta) hasta el final del recorrido (llegar al Lugar Santísimo). A menos que lleguemos al Lugar Santísimo, lugar de manifestación de la Presencia de Dios, nos quedaremos a medio camino y nos perderemos la posibilidad de crecer y madurar espiritualmente.

En mi experiencia ministerial he visto a muchos cristianos, vivir un “cristianismo de Atrio” y nunca experimentar un cristianismo de Lugar Santísimo. ¿Que significa esto?

Para comenzar debemos saber que necesitamos crecer espiritualmente, y la Biblia lo enseña:
En Gálatas 4:1-3 dice: “Entretanto que el heredero es NIÑ0, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo”. Lo que este párrafo del pasaje dice es que si somos toda la vida niños espirituales, nos perderemos muchas cosas.

En Colosenses 2:19 leemos: “De quien todo el cuerpo, NUTRIENDOSE y UNIENDOSE por las coyunturas y ligamentos, CRECE con el crecimiento que da Dios”.

También, 1 Tesalonicenses 3:11-12 dice: “... el Señor os haga CRECER y ABUNDAR”. Juan 10:10 también nos hablar de experimentar una vida en abundancia.

La pregunta que surge, luego de leer estos pasajes es: ¿Por qué entonces nos cuesta crecer y madurar espiritualmente? ¿Por qué pareciera hoy dia que cada vez hubiera menos creyentes maduros espiritualmente? ¿Por qué pareciera que la carnalidad fuera el estilo de vida normal de muchos creyentes de nuestras iglesias?

La respuesa la obtenemos analizando la figura del Tabernáculo. Alli Dios diseño la manera para poder crecer y madurar espiritualmente.

El problema que vemos hoy es que muchos han atravesado la puerta del Tabernáculo espiritual, que es Jesucristo, cuando se conviertieron al Señor (Hechos 3:19), pero por una causa u otra se han quedado a mitad de camino. Es lo que yo llamo, el Cristianismo de Atrio.

La idea de Dios es que atravesemos el Atrio, pero que lleguemos y nos establezcamos en el Lugar Santisimo, no que vivamos de por vida en el Atrio.

Hebreos 10:19-25 dice: “Asi que hermanos, teniendo libertad para entra en el Lugar Santísimo, por la sangre de Jesucristo. El pasaje nos enseña que tenemos libertad para llegar adonde Dios quiere que lleguemos. Por eso, debemos analizar los peligros que existen de vivir siempre en el Atrio.

Los peligros de vivir en el Atrio:
1. El peligro de vivir en el atrio es que podemos abusar de la Gracia de Dios, representado por el Altar del Sacrificio.
En 2 Corintios 6:1 leemos: “exhortamos tambien a que no recibáis en vano la gracia de Dios”. Una cosa es pecar como parte del proceso hacia el crecimiento espiritual, otra es hacerlo premeditadamente, persistiendo una y otra vez en el pecado. 1 Timoteo habla de los que “persisten en pecar"; Hebreos 10:26 habla de los que “pecaron voluntariamente”.

La Biblia diferencia entre el pecar voluntariamente y el pecar como parte del proceso hacia la madurez. En 1 Corintios 3:1 aparece la palabra “carnales", que en el original griego es: “SARKINOS’. Esta palabra se refiere a los errores cometidos por el recien convertido, que todavia es un niño espiritual, pero en el v. 3 aparece la misma palabra, pero que en el original griego tiene otro significado. Esta palabra es: “SARKIKOS", que significa la carnalidad que no se quiere abandonar o eliminar de la vida. Es la carnalidad que uno ve en la vida de un creyente de años. Nunca lo olvide: tener años en la iglesia no significa tener años de madurez espiritual.

Existen muchos cristianos que nunca pueden ir mas alla del Altar del sacrificio del atrio, pues todo el tiempo estan cohabitando con los mismos pecados y viven todo el tiempo con el proceso: pecar-arrepentirse-volver a pecar-arrepentirse- volver a pecar y nunca logran avanzar, para trarar con otras áreas de la vida. Caminan practicamente por debajo de la línea de la Gracia de Dios.

En el Atrio, mas precisamente en el Altar del Sacrificio, uno puede cohabitar con la carnalidad continua, y pero esta clase de vida, por cierto, no nos puede conducir hacia el Lugar Santo.

2. El problema del Lavacro
El Lavacro representa la Palabra de Dios, que nos limpia y es nuestro reflejo o patrón de conducta a seguir. El Lavacro estaba hecho de espejos y cuando alguien se acercaba para mirar adentro, se veia reflejado. Asi es la Palabra de Dios, que cuando la leemos, meditamos o estudiamos nos refleja donde estamos espiritualmente.

Hoy dia tenemos muchos cristianos que se llenan de la Palabra de Dios asistiendo a conferencias, retiros, escuela dominical, institutos, leen libros, escuchan predicaciones grabadas, pero no las aplican a sus vidas. Solamente han recibido informacion, pero no le han dado lugar a la formación espiritual que trae la Palabra de Dios. Esto crea en el creyente un espíritu farisaico, pues hablamos de lo que no vivimos. Sabemos la palabra pero no la obedecemos.

Aquellos que se llenan de la Palabra y nunca entran al Lugar Santo, lo que aprendieron sin aplicarlo a sus vidas, se les transforma en sabiduria espiritual peligrosa. En Santiago 3:1 y 13 leemos; “no os hagis maestros” y “¿Quién es sabio y entendido...?

En el Atrio, más precisamente en el lugar del Lavacro, pueden estar los creyentes carnales que tienen toda la letra de la Palabra en la cabeza, pero no tienen la Vida de la Palabra impregnada en sus vidas. Mire lo que dice Santiago en los versos 14-17; “porque esta sabiduria no es la que desciendo de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía”.

Existe un dicho que dice: ’"- No me hables de la Biblia, sé la Biblia caminando”. Cuando alguien anda en deliberada desobediencia, teniendo una vida carnal, todo lo que salga de esa persona, aunque mencione perfectamente pasajes del la Biblia o sea un buen maestro, lo que diga no proviene del Lugar Santísimo. ¡Tengamos mucho cuidado!

Entonces, para resumir este primer paso por el Atrio, podemos decir que es posible tener un cristianismo de Atrio, viviendo una vida carnal, abusando del Gracia de Dios y almacenando conocimiento biblico, cuando en realidad la idea de Dios es que pasemos por el atrio, como un proceso hacia la madurez espiritual que se refleja en el Lugar Santísimo.

Vamos a avanzar ahora hacia el Lugar Santo.
(continuará)

 


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