¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LA IGLESIA QUE AGRADA A DIOS?

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LA IGLESIA QUE AGRADA A DIOS?

En el Nuevo Testamento se detallan tres características de la Iglesia que agrada a Dios. En Mateo 16:15-19 leemos: “El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos."

Basados en este poderoso pasaje donde se reflejan las palabras de Jesús, proféticas por cierto pues hasta ese momento la Iglesia no había aparecido físicamente aunque siempre había estado en el corazón de Dios, encontramos las dos primeras características de una Iglesia que agrada a Dios.

Es bueno aclarar que cuando mencionamos la palabra “Iglesia” nos referimos a la Iglesia de Cristo en general y a la vez la expresión local que las iglesias tienen alrededor del mundo:

A. Una Iglesia militante y victoriosa
La Iglesia está en la tierra para batallar contra las fuerzas espirituales de maldad. Para eso ella debe:
1. Ser edificada sobre la Roca firme, que es Jesucristo.
2. Ser edificada por Jesucristo mismo, quien es el Arquitecto y Cabeza.
3. Estar compuesta por aquellos que han recibido a Cristo en su corazón como su Salvador personal.
4. Ser una iglesia que batalla contra las puertas del Hades/de la muerte o de los enemigos.

Acerca de esto leemos en Génesis 22:17 acerca de un conflicto en la puerta de los enemigos y la victoria que tendría el Pueblo de Dios. Esto se repite en Génesis 24:60. La Iglesia para ser victoriosa necesita conquistar y continuar conquistando.

Para esta batalla tenemos la armadura de Dios (Efesios 6:10-20) y nuetras armas no son naturales sino espirituales, poderosas en Dios (2 Corintios 10:1-5). Por supuesto esto no tiene nada que ver con las llamadas “guerras santas” de los tiempos de las cruzadas.

El Reino de Dios es un reino espiritual y los cristianos no peleamos físicamente. Esta guerra es espiritual contra los principados, potestades, gobrenadores de las tinieblas de este siglo y espíritus inmundos (Juan 18:36, 37; Apocalipsis 12:10, 11; Hechos 12:10; Salmos 9:1`3; Isaías 38:10; Mateo 7:13; Génesis 28:17; Isaías 26:2).

El término "puertas" es siempre simbólico y en aquellos tiempos era el lugar donde los Ancianos y la gente de autoridad ser reunían para hablar y decidir sobre negocios, entretenimiento, consejos, etc. Sería hoy como una Corte.

¡Lo glorioso de todo esto es que Jesús mismo decretó con sus palabras que las puertas del Hades, de la muerte, del enemigo, no prevalecerán nunca contra la verdadera Iglesia de Cristo! ¡Aleluya!

B. Una Iglesia que tiene las llaves del Reino
En la Biblia se mencionan varias llaves:
1. Las llaves del conocimiento (Lucas 11:52)
2. La llave de David (Apocalipsis 3:7; Isaías 22:21, 22)
3. Las llaves de la muerte y el hades (Apocalipsis 1:18)
4. La llave del abismo sin fin (Apocalipsis 9:1; 20:1)
5. Las llaves del Reino de los Cielos (Matthew 16:19. Esta fue utilizada en el libro de Hechos).

La llave siempre significa poder y autoridad para abrir y cerrar puertas, para abrir lo que necesita ser abierto y para cerrar lo que necesita ser cerrado.

El Apóstol Pedro abrió la puerta de la fe a los judíos el día de Pentecostés (Hechos 2) y luego a los gentiles en Hechos 10-11.

El que tiene las llaves es el que tien la autoridad del Reino. Por eso es bueno recordar que las llaves que tiene la Iglesia son las llaves del Reino de Dios.

C. Una Iglesia que tiene el ministerio de atar
Esto está relacionado al conflicto de las puertas del infierno contra la Iglesia. La Iglesia tiene el poder de atar a aquellos que se oponen a la extensión del Reino de Dios. Los principados, las potestades, y todo espíritu malo e inmundo debe ser atado. Por eso la Biblia dice que primero hay que atar al hombre fuerte para luego saquearlo (Mateo 12:29; 13:30). También en asuntos de casos de disciplina en la Iglesia se debe atar (Mateo 18:15-18). La Biblia también dice que el diablo será atado por mil años (Marcos 5:3; Apocalipsis 20:2; Salmos 105:22-26; 149:8).

D. Una Iglesia que tiene el ministerio de soltar/desatar
Esto se relaciona con las Llaves del Reino. La Iglesia tiene el ministerio de soltar/desatar. (Lucas 13:16; Juan 11:44; Salmos 102:20; Marcos 7:35). Así como el diablo ata a la gente, situaciones, la iglesia debe desatar y soltar para que experimenten la verdadera libertad en Cristo.

E. Una Iglesia conectada con el cielo
Cualquier cosas que es atada en la tierra, dice la Biblia, es atada en el cielo y lo que es desatado en la tierra es desatado posteriormente en el cielo. Para hacer esto, la Iglesia necesita tener la mente de Cristo, la Cabeza. La Iglesia en la tierra deber ser una con Cristo en el cielo (Mateo 28:19). ¡El Señor tiene todo poder en el cielo como en la tierra! (Mateo 16:15-20; 6:9). Sin esta conexión con el Señor todo lo que la Iglesia haga será sin propósito, algo ritual y ceremonial, carente de Su poder.

F. Una Iglesia unida - Juan 17 -
La oración de Jesús en Juan 17 fue profética, pues es indudable que el Señor haya visto en el Espíritu las divisiones que la Iglesia ha padecido desde casi siempre. El anhela, desea una Iglesia unidad para testimonio al mundo incrédulo. La unidad es uno de las fuerzas más poderosas en la tierra, sea para lo bueno o para lo malo.

La Iglesia necesita estar unida en un cuerpo, un corazón y un alma (Hechos 1:1`4; 2:1; 2:46; 4:32; 5:12; 8:6; 15:25; Filipenses 1:27; 2:2). Cuando esto sucede el Señor allí envía bendición (Salmos 133).

G. Una Iglesia que sea gloriosa
En Efesios 5:23-32 se detallan algunas cosas acerca de la Iglesia, llamada también la esposa de Cristo. La iglesia debe ser:
a. Una Iglesia santa, separada, apartada para su Señor.
b. Una iglesia limpia, lavada por la Palabra de Dios.
c. Una Iglesia gloriosa, vestido con gloria y que le de toda la gloria al Señor.
d. Una Iglesia sin mancha ni arruga, que refleje la imagen del Señor,
e. Una Iglesia apartada del pecado.
f. Una Iglesia unida en un yugo igual con Cristo.

¡Esta es la clase de Iglesia que agrada a Dios!

 


Publicado en: Artículos

clic para cerrar