CÓMO ERRADICAR LA CORRUPCIÓN

CÓMO ERRADICAR LA CORRUPCIÓN

Según el diccionario de la RAE, la palabra “corrupción” es: “1. Acción y efecto de corromper o corromperse. 2. Alteración o vicio en un libro o escrito. 3. Vicio o abuso introducido en las cosas no materiales. Corrupción de costumbres, de voces. 4. En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores”.

La palabra “corromper” según el mismo diccionario es “echar a perder, depravar, dañar o pudrir algo. Pervertir, oler mal. Sobornar a alguien con dadivas, alterar la forma de algo”.

La corrupción ha existido desde tiempos lejanos, aún existe y seguirá existiendo, prácticamente, en todo ámbito de la vida. Lo vemos en la faz institucional, la política, las organizaciones, el deporte y, como si fuera poco, aun dentro de la misma religión. La corrupción es como una infección interna, que se va extendiendo hasta contaminar algo por completo. Es un mal que afecta a la raza humana.

Cabe aquí detenernos a pensar, por ejemplo, que cuando decimos que hay un gobierno corrupto, no nos referimos a las leyes ni a lo que rodea el ámbito gubernamental, sino a aquellas personas que al ocupar un cargo de gobierno abusan de su poder y ejercen la corrupción.

Aquí llegamos a una importante conclusión: La única manera de que exista la corrupción es que en un determinado lugar haya, al menos, una persona corrupta.

Por lo tanto, el problema no es que existan sitios o instituciones corruptas, sino que la corrupción reside en el interior del ser humano, y donde él se mueva la llevará consigo.

Cuando la corrupción habita dentro de una persona es inevitable que la transmita, porque es parte de su misma esencia, a tal punto que llega a ser un rasgo de su personalidad. Es imposible que deje impresa las huellas de la corrupción en todo lo que haga, aunque lo oculte.

Ver las huellas de la corrupción a mi alrededor y los estragos que ésta provoca, me llevó a investigar en el “Manual de la Vida” y encontré algunos conceptos importantes que pueden ayudarnos a entender cómo opera en el ser humano la corrupción:

1. Existen personas que son corruptas de entendimiento
El Manual habla de “hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad” (1) Sus ideas e ideales están viciados por la corrupción. Para ellos la perspectiva de la vida pasa siempre y únicamente por el lente de la corrupción.

Dentro de este grupo están los que tienen una mente y conciencia corrompidas “más para los corrompidos… nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas”. (2) Son aquellos que llaman bueno a lo malo y a lo bueno… no lo consideran tan bueno. Son personas que tienen su conciencia cauterizada, de tal manera que no ven nada malo en la mentira, el engaño y la malicia.

2. Existen aquellos que además de ser corruptos son corruptores de otros
El Manual dice: “Todos ellos son rebeldes, porfiados,… todos ellos son corruptores”. (3) Son reproductores de corruptores. Éstos transmiten a otros lo que viven como si fuera una virtud. Son maestros de la corrupción.

3. Se puede ser un hijo de corrupción
El Manual dice: “A la corrupción he dicho: Mi padre eres tú” (4). La corrupción puede llegar a estar tan enraizada en un individuo como si hubiera sido engendrado por la misma corrupción.

4. La corrupción es una mancha
El Manual dice: “La corrupción no es suya; de sus hijos es la mancha, generación torcida y perversa”. (5) La corrupción se nota por más que se la intente disfrazar u ocultar. Las manchas revelan que hay inmundicia.

5. Existen diferentes niveles de corrupción
El Manual dice: “Llegaron hasta lo más bajo en su corrupción” (6) No importa por dónde comience, siempre conduce hasta lo más bajo a tal grado que convierte a algunos individuos en esclavos de la corrupción. Dice también: “Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción” (7). Viven encadenados a ella como el preso que tiene en sus pies un cepo y lo lleva por dondequiera que vaya.

6. En el mundo donde vivimos hay corrupción por doquier
El Manual habla sobre “la corrupción que hay en el mundo” (8) No existe un lugar perfecto en esta tierra, por lo tanto, cualquier ámbito o sitio es potencialmente corruptible. La corrupción es una opción. La podemos tomar o dejar.

7. Algunos hablan y transmiten palabras corrompidas
Por último, el Manual de la Vida dice: “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca” (9) Los corruptos utilizan una buena verborragia para encubrir y ocultar sus acciones corrompidas y defender sus patrañas. La mentira es pariente cercano de la corrupción, ya que sin mentira no existiría la corrupción.

¿Cómo erradicar la corrupción?
Esta es una muy buena pregunta, pero con toda seguridad podemos decir que el primer paso no consiste en señalar dónde hay corrupción; sino que, principalmente, hay que extirparla para luego reemplazarla, ¡y qué mejor, para erradicarla, que comenzar por quitarla de nuestra propia vida! Bien se dice, que cada vez que señalamos con un dedo hay tres que nos apuntan a nosotros.

Cuando hablamos de soluciones debemos saber si nosotros somos parte del problema y para eso es necesario examinarse a uno mismo.

Para no caer en la perspectiva hipócrita de juzgar y criticar lo que nosotros mismos hacemos en lo oculto, sería conveniente comenzar por nosotros mismos y detectar si hemos caído en algunos de los niveles de la corrupción.

La corrupción se acaba cuando uno reconoce su propia corrupción, deja de ser corrupto y no incita a nadie a ejercer la corrupción.

Reconocer que uno es un corrupto en esta sociedad parece una utopía; pero creo firmemente que es un buen comienzo para cambiar las cosas para mejor. Siempre hay tiempo para cambiar de rumbo, especialmente, si decidimos tomar el camino de la verdad, de la honestidad, de la integridad.

El segundo paso es trabajar para extirpar la corrupción. Esto significa desenmascarar y sancionar con todo el peso de la ley a todos aquellos que la hayan ejercido en sus ámbitos de influencia y poder. De esta manera estaremos erradicando y, a la vez, aislando la corrupción que estos individuos llevan dentro, como si fuera una enfermedad contagiosa.

Una vez que se lleve a cabo el segundo paso, recién allí podremos comenzar a poner semillas de honestidad, integridad y verdad en cada ámbito y esfera de la vida. Para esto es indispensable que cada uno sea un agente anti-corrupción desde el lugar o posición que ocupa.

¿Es posible desarrollar una sociedad sin corrupción? Seguramente, pero no se logrará de la noche a la mañana. Será un proceso, como el de la siembra y la cosecha… llevará su tiempo.

¡Empecemos por nuestra propia vida, plantemos buenas semillas… ¡y cosecharemos una sociedad sin corrupción!

Citas tomadas del “Libro de la Vida”
(1) 2 Timoteo 3:8 y 1 Timoteo 6:5
(2) Tito 1:15
(3) Jeremías 6:28
(4) Job 17:14
(5) Deuteronomio. 32:5
(6) Oseas 9:9
(7) 2 Pedro 2:19
(8) 2 Pedro 1:4
(9) Efesios 4:29
El “libro de la Vida” es la Biblia.

 


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