CÓMO ATRAVESAR VICTORIOSAMENTE LOS TIEMPOS DE ESCASEZ ECONÓMICA

CÓMO ATRAVESAR VICTORIOSAMENTE LOS TIEMPOS DE ESCASEZ ECONÓMICA

En Filipenses 4:11-13 leemos lo siguiente: “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Este pasaje tiene para nosotros hoy una enseñanza poderosa para vivir en todo tiempo victoriosamente en Cristo.

Todos sabemos que la voluntad general de Dios para nuestras vidas es su prosperidad, pero muchas veces por diferentes causas, que no voy a mencionar en este artículo, atravesamos tiempos de escasez económica. A pesar de ser fieles en todo lo que sabemos, y hasta la luz espiritual que tenemos, igualmente atravesamos un tiempo de escasez económica.

Existen situaciones en la vida en la cual el Señor nos libra, pero existen otras en las cuales la victoria viene cuando las atravesamos confiados en el Señor. De esto se trata este articulo, de cómo atravesar victoriosamente los tiempos de escasez.

El pasaje de Filipenses tiene algunos consejos prácticos que creo que se necesitan para atravesar los tiempos de escasez, los cuales son tiempos donde pareciera que el enemigo arreciera con ferocidad y se burlara de nosotros diciendo a nuestra mente: ¿Adónde está tu Dios de prosperidad? ¿Te has dado cuenta que lo que dice la Biblia no es cierto? ¿De que ha servido confiar en tu Dios, y honrarle con tus bienes, si el te está dejando abandonado en la escasez? Si usted ha atravesado o actualmente está atravesando un tiempo de escasez, sabe muy bien lo que le estoy diciendo.

El enemigo es un burlador y menospreciador de Dios y sus promesas, por eso en los tiempos de escasez debemos no quedarnos pasivos sino actuar para contrarrestar las mentiras del enemigo.

En el pasaje de Filipenses, el Apóstol Pablo menciona dos frases que me llaman la atención: “he aprendido” y ”en todo y por todo estoy enseñado” ¿Qué nos enseña esto? Que como cristianos debemos aprender, y a ser enseñados, a caminar en fidelidad y con una actitud de fe y confianza a Dios en todo tiempo. Es muy fácil ser fiel a Dios en los tiempos de bonanza, pero pareciera que cuando los problemas arrecian, como la escasez financiera, nuestra fe y confianza en el Señor se derrumbara.

Los tiempos de adversidad nos muestran de que calidad somos, espiritualmente hablando. La idea de Dios es que seamos fieles a él en todo tiempo. Desarrollar ese hábito no es fácil, sino que hay que aprenderlo en un proceso, luego de haber sido enseñado. Debemos con la ayuda del Espíritu Santo desarrollar un caracter estable, de fe y confianza en Dios, que se mantenga equilibrado, estable, y no decaiga al atravesar el tiempo de escasez.

Usted sigue nuestro ministerio y lee como siempre hablamos de la prosperidad divina, de la unción de riqueza, etc., pero dejeme decirle algo vital para su vida cristiana: Lo que recibamos de Dios es por su Gracia pero lo que Dios realmente mira en nosotros es si somos fieles a él en todo tiempo, en cualquier tiempo que atravesemos durante nuestra estadía terrenal.

La vida Cristiana es cuestión de aprendizaje contínuo y de actitud contínua de fe. Usted necesita equiparse espiritualmente para ser un creyente que no fluctúe en su fe cuando las cosas no salen como anhela. Usted debe ejercitarse espiritualmente a ser fiel en todo tiempo, incluído en los tiempos de escasez.

Los tiempos de escasez, pueden ir y venir en la vida, pero si usted se transforma en un creyentes perseverante, estable en la fe y confianza en el Señor, usted se ha transformado en un creyente más que vencedor en Cristo.

Necesitamos entender como creyentes que existen a veces vaivenes en la vida: Un tiempo las cosas salen como esperamos, otro tiempo sucede lo contrario. Es por eso que el Apóstol Pablo habla de contentamiento.

El contentamiento no viene por lo que tengo ni por vivir resignado en la escasez, sino por saber (que es tener la certeza de fe interior) que soy un hijo de Dios, redimido por la sangre de Cristo y heredero juntamente con Cristo, sentado en los lugares celestiales como dice Efesios 2:6; que tengo un Padre Celestial que me cuida y no importa lo difícil que sea mi situación, él tiene todo poder para sacarme de esa situación y bendecirme y hacerme cambiar de la estación de escasez financiera a la etapa de bendición financiera contínua. ¿Puede entender lo que el Espíritu Santo le está hablando en esta hora?

Para terminar quiero compartirle algunas sugerencias para atravesar victoriosamente en Cristo los tiempos de escasez financiera:

1. Decida enfocarse en el Señor y no en sus circunstancias adversas.

Recuerde que el enemigo le atacará mentalmente para hacerle “ver” todo lo malo y negativo que está atravesando. No permita que esos pensamientos hagan “un nido” en su cabeza. Contrarreste eso pensando en el Señor y su capacidad para prosperar a Su pueblo. Invierta tiempo (aunque no lo sienta) alabando y adorando al Señor como el Prosperador.

2. Invierta tiempo leyendo, estudiando, meditando pasajes de la Palabra de Dios que hablan sobre la prosperidad divina.

Recuerde que la fe es determinante para atravesar victoriosamente los tiempos de escasez. La Biblia dice que la fe viene por oir la Palabra de Dios. Repita en voz alta los versículos que tienen promesas de prosperidad.

3. Decida vivir rodeado de gente de fe, que le crea a Dios incondicionalmente.

Vivimos en un mundo racional, donde la fe se la ridiculiza o menosprecia. Hasta existen creyentes que son incrédulos y miran más las circunstancias que a Dios y sus promesas. ¡No se deje influenciar negativamente por ellos! Mas bien júntese y hable con aquellos que le hablarán de la grandeza de Dios y de su fidelidad y le animarán a seguir creyendo en el Señor.

4. Decida ser fiel a Dios en todo tiempo y especialmente en este tiempo que está atravesando. Enfóquese en ser fiel al Señor, más que enfocarse en la bendición de Dios que necesita.

No permita que los tiempos de escasez le roben su fe, su comunión con Dios y su vida espiritual. ¡En el tiempo de Dios las cosas van a cambiar!. Mientras tanto, adiéstrese (es decir, sea enseñado y aplique/practique lo enseñado) a atravesar este tiempo de adversidad económica siendo fiel al Señor. Esto no es pérdida de tiempo sino inversión, pues nuestro Dios es galardonador de los que le buscan y son fieles en todo tiempo (Hebreos 11:6). ¡Aleluya!

 


Publicado en: Artículos | Finanzas

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