Aliento del cielo para cada día: REPRENSION

PROVERBIOS 1:23: “Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y os haré saber mis palabras.”

A todos nos gusta ser alabados, reconocidos, pero cuan difícil y vergonzoso es ser reprendidos.
Cuando éramos niños nos enseñaron que era necesario ser reprendidos, pero ahora de grandes nos gusta reprender a otros pero no aceptamos que lo hagan con nosotros.
Cuando alguien es reprendido significa que ha hecho algo malo e incorrecto. Es por eso que necesita una severa palabra de corrección para corregir el rumbo tomado.
Si deseamos caminar con Dios y alcanzar santidad, debemos permitir al Señor que nos reprenda una y otra vez a fin de ser perfeccionados.
Muchas veces las reprensiones de Dios vienen por medio de otros y al rechazarlas estamos rechazando al mismo Señor.
Nuestras vidas no pueden ser llenas de la presencia de Dios a menos que primero aceptemos su reprensión. Dios no puede llenar con su presencia a alguien que está lleno de pecados.
El Señor llena con su Espíritu Santo a los que vienen a El vacíos de todo pecado.
La última vez que fue reprendido en su trabajo por su jefe, por su amigo, o por un hermano de la iglesia, usted se enojó con él. ¿Se ha puesto a refleccionar en lo que le han dicho? ¿Pudo ver a través de ellos la voz del Señor mostrándole algún error para corregir?.
No deseche la reprensión del Señor para que su vida no se pierda la bendición de Dios.


CONFESION DE FE:
ACEPTO LA REPRENSION DEL SEÑOR AUNQUE NO ME GUSTE RECIBIRLA POR MEDIO DE OTROS

ORACION:
Señor, dame la suficiente humildad para recibir corrección de parte de otros. Quita de mí todo espíritu “perfeccionista” que me hace sentir como infalible. Dame la gracia de aceptar la reprensión y meditar en ella, a fin de hacer los cambios que sean necesarios. Amén.

 


Publicado en: Devocionales

clic para cerrar